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¿Qué visitar en un circuito en Brasil?

Circuito en Brasil

Hacer un circuito en Brasil es la mejor manera de conocer este enorme y apasionante país. Su gran extensión, el quinto del mundo tras Rusia, Canadá, Estados Unidos y China, hacen muy complicado ver todos los monumentos de Brasil en un único viaje.

Sin embargo, haciendo un circuito en Brasil es bastante sencillo conocer algunos de los lugares más alucinantes del país más grande de Sudamérica. Para ello solo hay que elegir qué lugares queremos ver y elegir circuito o incluso preparar uno desde cero.

Las grandes ciudades y atractivos turísticos del país están muy bien comunicadas en avión (debido a su gran extensión no tiene sentido utilizar otro medio de transporte para grandes viajes). Además, hay varias zonas en las que se pueden hacer un circuito fácilmente sino queremos hacer grandes desplazamientos una vez allí.

Playas maravillosas, selvas, monumentos, carnaval, gastronomía, Brasil es un país que lo tiene todo. Tanto, que lo más difícil a la hora de hacer un circuito en Brasil es elegir el itinerario.

Pero no te preocupes, te podemos garantizar que elijas el que elijas estarás más que satisfecho. Brasil es lo que tiene, supone más o menos la mitad del subcontinente, pero cada uno de sus rincones tienen un sabor único que te enamorará.

Ese es uno de los 10 motivos para viajar a Brasil de los que ya te mencionamos. Ahora te explicaremos cuáles son nuestros circuitos favoritos. Recuerda, qué hay muchos más y qué dependerán de las fechas y lo que quieras ver.

Es importante consultar el clima en Brasil en cada zona, ya que al ser un país tropical, es mejor viajar en la estación seca.

Recife y Fernando de Noronha (10 días)

Olinda

Este es el circuito ideal para los que buscan descubrir las playas de Brasil imprescindibles. Un recorrido más pensado para el relax y los deportes de playa que para ver muchísimas cosas.

No quiere decir que no se vean monumentos y lugares turísticos, pero en ese caso, lo más importante del circuito es disfrutar en playas paradisíacas, aguas cristalinas, arenas doradas y cocoteros.

Recife

Calle de Recife

La primera parada de este circuito es Recife, ciudad a la que normalmente se vuela a su aeropuerto internacional o al de Natal. Situada en la costa noroeste del país, es la más poblada de esa zona de Brasil con un millón y medio de habitantes.

En Recife hay mucho que ver. Desde las tres islas principales que la componen (Recife, Santo Antonio y Boa Vista) hasta lugares de interés histórico como el Alto de la Se, la Plaza de la República o el centro de elaboración de cachaça, el popular aguardiente brasileño con el que se hace la caipirinha.

Además, cerca de la ciudad encontramos dos excursiones imprescindibles. Por una parte, Olinda, a solo 7 kilómetros de Recife, con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Por otra, Porto Galinhas, un verdadero paraíso vacacional a solo 70 kilómetros de Recife. Esta localidad cuenta con 36 kilómetros de playas, a cada cuál más paradisíaca. Resorts de lujo y hoteles más asequibles en primera línea de playa, entre cocoteros, arena blanca y grandes arrecifes.

Con piscinas naturales y una temperatura media del agua de 28 grados es un lugar fantástico para disfrutar de la playa en el Brasil continental.

Fernando de Noronha

Fernando de Noronha

El final de este circuito en Brasil nos lleva a, probablemente, el lugar más especial del país. Estamos hablando de la isla de Fernando de Noronha, situada a 560 kilómetros de Recife y a 360 kilómetros de Natal. Para llegar a la misma, situada en mitad del Atlántico solo se puede ir avión desde estas dos localidades, no pudiendo atracar en ellas en barco.

Esta isla es un verdadero paraíso terrenal. De hecho, fueron las palabras exactas de Américo Vespucio cuando descubrió la isla en 1503: “El paraíso está aquí”.

Además, se ha convertido en el mayor ejemplo de Brasil de turismo sostenible, funcionando con energías renovables, principalmente solar, y con muy pocos y exclusivos alojamientos para respetar la isla.

Dentro de un Parque Nacional, el número de visitantes está limitado por las autoridades y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Se trata también de uno de los mejores lugares para bucear, con 15 clases de corales diferentes, delfines, tiburones, tortugas, mantas o pez raya y una visibilidad de hasta 50 metros.

Entre cuevas marinas, playas, montañas y bosque tropical, Fernando de Noronha es uno de los lugares favoritos de los brasileños para una luna de miel, pero es un lugar fantástico para cualquier viaje.

Río de Janeiro – Manaus – Amazonas – São Luis de Maranhao – Lençois – Salvador (13 días)

Niños indígenas en el Amazonas

Si lo que buscamos es conocer la mayor parte de lugares posibles de Brasil en un único circuito que, además, no sea muy caro, este circuito de 13 días es nuestra opción favorita. Además, damos la opción de contratarlo sin vuelos para que decidas si lo prefieres con nosotros.

La llegada y los primeros días se visita Río de Janeiro, una ciudad completamente espectacular de la que hablaremos más a fondo en el siguiente circuito, centrado en los atractivos cercanos a la misma.

En este viaje, además de Río se visita el Amazonas, São Luis de Maranhao y la zona de Salvador de Bahía viendo las tres partes más diferentes y llamativas de Brasil en un único viaje.

Manaos y el Amazonas

Loro en el Amazonas

De Río de Janeiro volaremos a Manaos, la capital de la Amazonia brasileña. El primer día es perfecto para conocer esta ciudad, la séptima más grande de Brasil y la más inaccesible. Para llegar solo se puede ir en avión, ya que solo cuenta con una conexión por carretera al norte hasta Venezuela.

Entre otros atractivos, el puerto de la ciudad, en el Río Amazonas, el Teatro Amazonas y el Mercado son imprescindibles.

También es imperdible la unión del río Negro y el río Solimões, que se unen sin mezclar sus aguas, de diferente color en 12 kilómetros antes de convertirse en el río Amazonas.

Para esta parte del viaje nos gusta dejar dos opciones diferentes de alojamiento. Bien en un barco, bien en un lodge en mitad de la selva.

En la opción en barco privado, pasaríamos tres noches durmiendo en el mismo pero haciendo paradas para bajar a la selva. Más allá del encuentro de las aguas de los dos ríos que ya hemos mencionado, lo ideal es visitar la zona de Acajatuba.

En esta zona podemos visitar un hogar tradicional mandioca, así como las costumbres y artesanías locales en una comunidad Acajatuba, conociendo a fondo la forma de vida de la selva.

Por último, no podemos volver a la civilización sin hacer trekking por la selva. Así podremos ver a algunos de sus animales salvajes, conocer técnicas locales para cazar o aprender algo más sobre las plantas medicinales de la zona.

La otra opción tiene actividades similares pero se dormirá en un lodge en mitad de la selva, una experiencia también muy interesante para vivir al máximo la Amazonia.

São Luís de Maranhão y Parque Nacional Lençóis Maranhenses

Lençois Maranhenses

De vuelta en Manaos, tomaremos un vuelo para ir hasta São Luís de Maranhão, capital del estado de Maranhão y puerta de entrada del Parque Nacional Lençois Maranhenses, uno de los más espectaculares del mundo.

São Luís de Maranhão es una localidad bella localidad colonial cuyo centro histórico también está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Visitar sus calles, sus mercados de artesanía y probar su deliciosa gastronomía mestiza proporcionará una experiencia inolvidable.

De esta ciudad saldremos a Barreirinhas, a 160 kilómetros, donde nos alojaremos para nuestras visitas al Parque Nacional Lençois Maranhenses, famoso por sus lagunas en mitad de un desierto interminable de dunas, a las que solo se puede llegar en 4×4 atravesando el mismo.

Tampoco puede faltar el paseo en lancha por el Río Prequiças y su Área de Protección Ambiental, así como los pueblos de Caburé y Mandacaru antes de continuar el viaje hasta Salvador de Bahía.    

Salvador de Bahía

Casco histórico Salvador

Desde São Luís de Maranhão tomaremos un vuelo hasta la cuna de la cultura afrobrasileña: Salvador de Bahía.

El Pelourinho, el centro histórico de la ciudad, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y está considerado el más grande y hermoso de Latinoamérica. Sin embargo, esta zona no solo es famosa por su arquitectura sino también por su música, su cocina y su alegría.

Es también uno de los mejores lugares donde ver carnaval en Brasil junto a Río de Janeiro y Olinda. En definitiva, Salvador es cultura, música, gastronomía y diversión como pocas otras ciudades lo son en el mundo.

Río de Janeiro – Paraty – Ilha Grande (11 días)

Ruta en Río de Janeiro

Este viaje es ideal para los que quieran ver la gran belleza de Brasil combinando cultura, patrimonio y playa, pero no quieran recorrer grandes distancias. En este recorrido de 11 días por los alrededores de Río de Janeiro no será necesario tomar ningún vuelo interno sino que los traslados a Paraty se harán en autobús y a Ilha Grande en barco, llegando fácilmente.

Río de Janeiro

Río de Janeiro

Río de Janeiro es la ciudad más turística de Brasil y una vez allí es fácil descubrir por qué. Desde el Cristo Redentor, una de las siete maravillas del mundo moderno, a las playas de Copacabana o Ipanema o el mirador de Pan de Azúcar. El bosque de Tijuca, su jardín botánico o simplemente pasear entre sus calles nos garantizan una experiencia increíble.

Más información: ¿Qué ver en un viaje a Río de Janeiro?

La catedral de San Sebastián, estadio de Maracaná, el barrio de Santa Teresa o incluso alguna de las favelas más seguras son otras visitas que no nos podemos perder para conocer la vida de este lugar increíble.

Paraty

Calle de Paraty

Paraty es una de las ciudades más bonitas y diferentes de todo Brasil. A 250 kilómetros de Brasil, se trata de una localidad colonial que fue el principal puerto exportador de oro durante casi 300 años.

Con 500 años de antigüedad su mayor curiosidad se dan los días de luna llena. Esos días, la marea sube con más fuerza y limpia por completo el empedrado de las calles de la ciudad. Así la diseñaron los portugueses ante la imposibilidad de tener un alcantarillado como el actual.

Más allá del propio casco histórico lleno de monumentos coloniales, las playas de la capital de la Costa Verde son igualmente increíbles. Esta zona de bosque atlántico tiene algunas de las playas más diferentes y llamativas de Brasil que hace que todos los turistas deseen visitar al menos una más allá de la parte patrimonial.

Ilha Grande

Ihla Grande

Por último, este circuito en Brasil acaba con Ihla Grande, un paraíso muy cercano a Río de Janeiro. Esta isla, a la que se puede llegar fácilmente en barco, nos hará olvidar que estamos cerca de una de las ciudades más grandes de Brasil.

Cuenta con la playa de Lopes Mendes, un arenal de varios kilómetros que suele ser señalada como una de las mejores del mundo. Además, hay grutas para hacer snorkel, buceo y todo tipo de actividades marinas en un pequeño paraíso.

La isla grande brasileña es realmente un lugar de ensueño en el que relajarse y sentirse en mitad del Edén.

Salvador de Bahía – Chapada Diamantina – Praia do Forte (12 días)

Salvador da Bahia

Otro circuito de los que no requieren vuelos internos en este viaje a Salvador y Chapada Diamantina, incluyendo un final de playa y relax en la espectacular playa de Forte.

De Salvador de Bahía ya hemos hablado en el circuito completo de Brasil, pero en este viaje se permite conocer aún más a fondo esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Chapada Diamantina

Chapada Diamantina

La Chapada Diamantina es un Parque Nacional del Estado de Bahía caracterizada por sus grandes bosques, sus cañones, lagunas y cascadas.

Aquí hay millones de actividades de aventura que hacer, según nuestra forma física y lo que nos apetezca.

Aptas para todos los públicos está el trekking de 3 kilómetros por el río Serrano hasta sus baños termales naturales. También la visita al Salón de Arenas y la cascada de Primavera, donde también es posible darse un baño y disfrutar de unas vistas increíbles.

La gruta Da Lapa Docem es otra de las más llamativas de este Parque Nacional, así como el Pozo encantando y el Pozo azul, donde el color del agua te sorprenderá, aunque te puedes bañar sin problema.

Praia do Forte

Praia do Forte

Por último, este viaje termina con unos días de relajación en la Praia do Forte, otra de las más importantes de Brasil. Situado a hora y media de Salvador, se trata de un lugar muy exclusivo con playas increíbles de arena dorada y aguas cristalinas.

Además, hay monos y una reserva de tortugas marinas que ponen sus huevos en una de las zonas de esta playa de muchos kilómetros. La localidad de Praia do Forte, un pequeño pueblo de pescadores, también conserva mucha de la belleza que lo ha convertido en una zona perfecta para unas vacaciones.

Otras opciones personalizadas

Cataratas del Iguazú

Además de estos circuitos en Brasil hay otros lugares que podemos incorporar o hacer otros circuitos que los incluyan.

Quizá el lugar más famoso sean las Cataratas del Iguazú, perfectas para un tour conjunto con Argentina. Las ciudades de Sao Paulo, Brasilia o Curitiba también son bastantes interesantes para descubrir un nuevo Brasil, especialmente si estamos interesados en ver museos.

Si te interesa viajar a Brasil, consulta con nosotras y te prepararemos un viaje inolvidable o consulta nuestros programas.

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