Descubrir y disfrutar los mejores parques nacionales de Sudáfrica es una de esas experiencias que no vamos a olvidar nunca. Da igual que estemos pensando en un safari en el Kruger, un paseo entre acantilados en la Ruta Jardín o una visita al desierto del Kalahari, en Sudáfrica hay parques nacionales para todos los gustos y actividades.
Hemos hecho una recopilación con todos los parques nacionales de Sudáfrica explicándote por qué ir a cada uno. Luego será cosa tuya decidir cuál se adapta mejor a lo que estás buscando. Y no te preocupes, porque seguro que hay uno a tu medida.
Parque Nacional Kruger

No podíamos empezar un repaso por los mejores parques nacionales de Sudáfrica sin mencionar el Parque Kruger. Este parque nacional es la atracción turística más visitada del país, imprescindible para hacer un safari en Sudáfrica.
Situado en la zona este, junto a la frontera con Mozambique, se trata de un parque muy amplio, con diferentes aeródromos, lodges privados y distintas zonas donde hacer un safari.
Cuenta con los Cinco Grandes y una de las mayores poblaciones de rinoceronte de África, por lo que incluso está regalando ejemplares a Tanzania para reintroducirlos en sus parques.
Estamos ante el parque más popular, el más fácil de visitar, el que tiene más infraestructura, más opciones de alojamiento y el que no te deberías perder para cualquier visita a Sudáfrica.
Parque Nacional de los Elefantes de Addo

Si queremos ver los Cinco Grandes en Sudáfrica otra opción excelente es el Parque Nacional de los Elefantes de Addo. Se trata del único parque nacional del mundo que cuenta con los Cinco Grandes en libertad en una zona libre de malaria.
Esto y su ubicación al final de la Ruta Jardín, cerca de Port Elizabeth, convierte a este parque en una apuesta muy interesante para hacer un Sudáfrica con niños.Podrán ver todo tipo de animales en un clima mucho más agradable y con menos insectos que el de la sabana.
El parque se creó para salvar a los elefantes a principios del siglo XX, pero con los años se ha convertido en un santuario para todo tipo de mamíferos. Addo cuenta, además, con una parte marina donde podemos ver igualmente muchísima biodiversidad. De hecho, le llaman el parque de los Siete Grandes, porque tiene también ballenas y tiburones blancos.
Parque Transfronterizo de Kgalagadi

El Parque Transfronterizo de Kgalagadi es otro lugar maravilloso por sus características únicas. Situado en la frontera con el Kalahari de Botswana, destaca por ser un desierto propiamente dicho, con dunas rojas de arena que se extienden por doquier, junto a formaciones rocosas y matorrales.
Se trata de un lugar muy remoto y difícil de visitar, con solo uno de los miles de lodges en Sudáfrica dentro de su territorio, con cobertura móvil, electricidad y piscina.
Desde este lugar se pueden hacer safaris para ver sus animales, donde destacan los leones de melena negra y los leopardos, pero también los órix, los antílopes, elands y ñus, mostrando la riqueza del desierto. Las aves rapaces, especialmente las carroñeras como los buitres, también han encontrado su hogar en esta zona.
Parque Nacional de Mapungubwe

En la zona más norte de Sudáfrica, donde las fronteras sudafricanas se unen a las de Botswana y Zimbabwe, se encuentra el Mapungubwe National Park. Un parque no muy popular, pero que, sin duda, tiene todos los ingredientes para terminar siéndolo. El primero de ellos que, junto al Kruger y Addo, es uno de los tres parques nacionales de Sudáfrica donde viven los Cinco Grandes.
Situado a seis horas de Johannesburgo, permite hacer un safari desde Johannesburgo tanto como el Kruger. Se tarda el mismo tiempo en llegar a ambos lugares, solo que en direcciones diferentes.
Aquí se unen historia y naturaleza, ya que en su territorio floreció una misteriosa civilización desaparecida. Entre sus restos arqueológicos destaca una pequeña escultura de un rinoceronte de oro encontrado en 1930 y que se convirtió en un símbolo contra el apartheid.
Más allá de los Cinco Grandes, se trata de una zona llena de biodiversidad, con muchos animales que ver en un safari en 4×4, siendo una de las perlas más desconocidas del turismo en Sudáfrica. Entre otras curiosidades, destaca por tener, a la vez, suricatos y cocodrilos del Nilo, algo que solo pasa en media decena de lugares de todo el mundo.
Parque Nacional de Marakele

Al Marakele National Park, situado cerca del Mapungubwe National Park, le denominan el parque de los Cuatro Grandes. Como el anterior, se trata de un lugar centrado en hacer safaris en una sabana clásica africana.
Sin embargo, aunque hay leones, leopardos, elefantes y rinocerontes, no cuenta con búfalos africanos. Esto hace que haya menos visitantes que en Mapungbwe y que la visita sea mucho más cómoda.
Permite hacer safaris por tu cuenta por sus 80 kilómetros de caminos habilitados. Declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, también permite safaris a pie tanto al amanecer como al atardecer.
Parque Nacional Karoo

Dentro de los mejores lugares de Sudáfrica tenemos que mencionar el Parque Nacional Karoo. El Gran Karoo es el ecosistema más grande de Sudáfrica, que alberga una fascinante biodiversidad. Aunque hay más parques nacionales en esta zona, este en concreto es su centro y el que muestra como es la vida en el interior sudafricano.
También es un lugar donde hacer excursiones, desde senderos específicos para bicicletas de montañas, a opciones de senderismos a pie o para 4×4, así como safaris increíbles.
Entre los safaris, los animales más interesantes que ver son leones, rinocerontes negros, leopardos, tortugas, lagartos, suricatos o gatos salvajes, entre otros muchos.
Parque Nacional Golden Gate Highlands

Un lugar no muy conocido para hacer un viaje a Sudáfrica es el Parque Nacional Golden Gate Highlands. Se trata de un parque nacional situado en las montañas Maluti, muy cerca de la frontera con Lesoto.
Este parque destaca por la unión del turismo cultural con las actividades de aventura. Así, entre estas últimas, hay opciones como senderismo, excursiones a caballo, espeleología o escalada. Hay que tener en cuenta que se trata de una zona muy elevada, de ahí el nombre del parque nacional como “Highland”, que se traduce literalmente como tierras altas.
El otro gran atractivo es la posibilidad de conocer más a fondo las costumbres y tradiciones de las tribus sotho. Se trata de un grupo que mantiene muchas de sus costumbres ancestrales. Al visitarlos podrás ver su día a día, compartir con ellos su comida o descubrir su espiritualidad junto a sus curanderos y chamanes.
Parque Nacional Garden Route

El Parque Nacional Garden Route se formó en 2009 con la fusión del Parque Nacional de Tsitsikamma, la reserva marina más antigua de Sudáfrica, con el Parque Nacional Wilderness, el área del Lago Nacional Knysna, y varias otras áreas de tierras del gobierno sudafricano.
Su nombre significa Ruta Jardín, ya que se trata de una zona protegida atravesada por la más famosas de las rutas en Sudáfrica. En la costa podemos ver nutrias, focas, delfines y ballenas mientras que en tierra destacan los leopardos, pero también pingüinos, suricatos y gatos salvajes. Hay muchos animales que ver en esta zona, tanto terrestres como marinos.
Lo más llamativo son las cascadas y sus senderos llenos de puentes colgantes y miradores. Además, se pueden realizar todo tipo de senderos, rutas en kayak y velero, buceo, etc.
Realmente se trata de un lugar ideal para hacer actividades en Sudáfrica de turismo activo. Se pueden hacer tanto en el mar como en la montaña.
Parque Nacional de Camdeboo

El Parque Nacional de Camdeboo destaca por el famoso Valle de la Desolación y sus acantilados de 120 metros de altura, con unas vistas panorámicas realmente increíbles.
En sus cercanías se encuentra la hermosa ciudad de Graaff-Reinet, la cuarta más antigua de Sudáfrica, que aún conserva parte de su encanto colonial.
Diferentes especies de antílope, cebras de las montañas, zorros orejudos y monos vervet tienen su hábitat en este parque nacional, principalmente conocido por sus impresionantes vistas y su importancia cultural.
No se trata de un destino en el que pasar muchos días, sino que con viajar a los miradores del Valle de la Desolación es más que suficiente. Sin embargo, estos miradores son tan increíbles que había que añadirlos a esta lista.
Parque Nacional del Bontebok

Siguiendo por esta ruta por los mejores parques nacionales de Sudáfrica, tenemos que llegar al Parque Nacional del Bontebok. Este parque está situado a las afueras de la ciudad de Swellendam, una de las primeras paradas de la Ruta Jardín desde Ciudad del Cabo.
En este parque destacan los bonteboks, que son un tipo de antílope que da nombre al parque. Además de estos animales, podemos encontrar otras especies de antílopes, cebras de montaña del Cabo, zorros orejudos, nutrias, mangostas y zorros del Cabo, entre otros.
Sin embargo, más allá de los animales, este parque destaca por la belleza de las montañas Langeberg y las actividades que se pueden hacer en ellas. Se trata de un lugar donde acampar en la naturaleza, hacer rutas de montaña, en bicicleta o senderismo, así como nadar en el río Breede.
Parque transfronterizo de ǀAi-ǀAis/Richtersveld

Justo en la frontera con Namibia se sitúa el Parque Transfronterizo de ǀAi-ǀAis/Richtersveld. Se trata de un parque desértico y desolado, que parece sin vida, pero que cuenta con muchas sorpresas. Entre ellas el 30% de todas las suculentas de Sudáfrica.
Montañas de lava, llanuras desérticas y flores que aparecen a veces, gracias a una húmeda neblina proveniente del Atlántico que lo cubre todo al amanecer, te traerá uno de los paisajes más llamativos y sorprendentes que puedes ver en tu vida.
Entre los animales, suricatos, leopardos, cebras, algunas especies de antílopes, babuinos y monos vervet, son algunas de las especies que han sido capaces de adaptarse a este clima extremo.
Los visitantes pueden hacer rutas en 4×4 y contemplar cómo incluso en la desolación más absoluta la vida se abre paso.
Parque Nacional Agulhas

Otro de los mejores parques nacionales de Sudáfrica es el Parque Nacional Agulhas. En este caso, se trata de un parque más civilizado y menos salvaje, que se sitúa en la zona más sur del continente africano.
El Cabo de Agulhas, con un pintoresco faro, es su punto más atractivo, punto de encuentro oficial de los océanos Índico y Atlántico y la zona más al sur de toda África, que mucha gente atribuye, erróneamente, al Cabo de Buena Esperanza.
En toda su costa hay una gran diversidad, pudiendo ver leones marinos o delfines. Además, de junio a septiembre es una de las mejores zonas para ver ballenas en Sudáfrica.
La actividad humana ha dejado su impronta en esta zona, destacando su zona de viñedos. De hecho, hay incluso una ruta vinícola que lleva por las mejores bodegas, así como bastantes galerías de arte.
Parque Nacional Mokala

El Parque Nacional Mokala es el parque nacional más nuevo de Sudáfrica. Fue proclamado en 2007 gracias a su ecosistema único, de transición entre el Karoo y el desierto del Kalahari.
Dentro del parque viven diferentes especies en peligro de extinción, lo que lo ha llevado a convertirlo en su claim. Entre otras especies es el hogar del rinoceronte negro, el rinoceronte blanco, el búfalo, el tsessebe, el antílope ruano, el antílope sable, el reedbuck de montaña, la jirafa, el órix, el eland, la cebra, el alcéfalo rojo, el ñu azul, el ñu negro, el kudú, el avestruz, el steenbok, el duiker y el antílope saltarín.
La sabana espinosa de Mokala, los afloramientos de dolerita y la vegetación ribereña atraen también a una gran cantidad de especies de aves y aficionados a la ornitología. Entre ellas destacan la prinia de pecho negro, la avefría herrera, la alondra melodiosa, el azulillo pechirrojo, el chotacabras pecoso, el zorzal de tierra corta, el halcón pigmeo y el korhaan negro del norte.
Parque Nacional Montaña de la Cebra

El Parque Nacional Montaña de la Cebra es un parque muy interesante ya que fue el que consiguió salvar de la extinción a la cebra de montaña desde su proclamación como espacio protegido en el año 1937. En ese momento solo quedaban 6 cebras de esta subespecie y hoy día se pueden encontrar por un montón de parques nacionales de Sudáfrica, incluyendo 300 en este parque.
Desde entonces, la cebra de montaña ha conseguido prevalecer y convertirse en un reclamo para hacer un safari. Otros animales muy interesantes que ver aquí incluyen el guepardo, el rinoceronte negro, el ñu, el eland, el zorro orejudo, los babuinos o los monos vervet.
Más allá de la cebra, el otro rey de este parque es el guepardo. De hecho, hay hasta un safari específico especializado en búsqueda de guepardos, que puede ser muy interesante.
Parque Nacional Namaqua
El Parque Nacional Namaqua es un lugar poco conocido que esconde algunas sorpresas. Quizá lo más famoso es su desierto florido junto al mar, aunque no siempre se tiene la oportunidad de ver este fenómeno.
Aquí las plantas endémicas son las protagonistas. De las 3500 especies vegetales que pueblan este árido parque junto al Atlántico y la frontera con Namibia, hay 1000 que solo se pueden encontrar aquí.
El senderismo y la bici de montaña es bastante habitual, así como los safaris en 4×4. Entre otros animales, hay bastantes anfibios y reptiles, así como antílopes, babuinos, aves, cerdos hormigueros, chacales y leopardos.
Cuando cae la noche, al ser una zona deshabitada sin contaminación lumínica, se puede ver las estrellas de una manera espectacular.
Parque Nacional Montaña de la Mesa

En plena Ciudad del Cabo, se sitúa el Parque Nacional Montaña de la Mesa, declarado una de las maravillas naturales del mundo. Se trata del segundo parque nacional más visitado de Sudáfrica, tras el Parque Kruger.
Más allá de la propia Montaña de la Mesa, declarada también Patrimonio de la Humanidad, el territorio del parque se extiende hasta la costa, incluyendo algunas de las mejores playas de Sudáfrica y un área marina protegida.
Se incluye en este parque la famosísima Playa de Boulders, donde habita una colonia de pingüinos. Leones marinos, ballenas, delfines y tiburones también son parte de la inmensa diversidad de este parque, cuya principal parte de su territorio forma parte de Ciudad del Cabo.
También destacan muchas de sus especies vegetales y su fauna terrestre, con varias especies endémicas. Aquí es imprescindible subir a la montaña y ver una de las mejores vistas de Sudáfrica. Afortunadamente, se puede hacer en una excursión de medio día.
Parque Nacional Tankwa Karoo

En el interior del país, a cuatro horas en coche de Ciudad del Cabo, se encuentra el desconocido Parque Nacional Tankwa Karoo. Este parque tiene un atractivo fundamental y son sus noches estrelladas. Se dice que tiene la mejor visión nocturna del cielo del sur de África.
En su paisaje montañoso y desértico hay una buena cantidad de fauna. Desde guepardos e hienas a tortugas, lagartos, antílopes, cebras de montaña o búbalos rojos. De hecho, la llegada del antílope, las cebras de montaña, los órix o los búbalos ha sido reciente, de la década de 2010, cuando se trató de empezar a recuperar la fauna autóctona que se había perdido con los años.
También es un lugar adecuado para ver aves, con 187 especies diferentes anidando entre sus árboles y rocas, incluyendo el canario amarillo.
Aquí las actividades están centradas en ver estrellas y aves, hacer safaris en 4×4 o rutas de montaña en bicicleta. Al ser un lugar muy desértico, también cuenta con un buen clima para ser visitado durante todo el año, con la mayor parte de sus escasas lluvias en los meses del verano austral (es decir, nuestro invierno en el hemisferio norte).
Parque Nacional West Coast

A hora y media de Ciudad del Cabo se encuentra el Parque Nacional West Coast o Costa Oeste, como lo podríamos traducir. Se trata de un parque nacional centrado en hacer actividades como senderismo, ciclismo o deportes marinos. También son conocidas sus piscinas naturales en la roca, donde el baño está permitido.
También es un lugar muy interesante para los amantes de la ornitología, con más de 250 especies de aves, lo que supone más de un cuarto del total de Sudáfrica.
En la costa, hay tres zonas diferenciadas con diferentes niveles de protección. En la zona A se permiten casi todos los deportes acuáticos, mientras que en la B solo pueden acceder veleros y tablas de surf. Por último, en la C no está permitido el acceso.
La mejor época para visitar este parque es agosto y septiembre, la llamada temporada floral. Además de ver las flores en su máximo esplendor, la zona de safari está abierta, pudiendo ver mamíferos como los elands, búbalos rojos, los grysbok del Cabo, caracales, cebras de montaña y damanes.
En esta misma época, en la costa es posible divisar ballenas y delfines, lo que lo convierte en un parque muy completo.
Parque Nacional Augrabies Falls

Por último, no podíamos terminar este listado de los mejores parques nacionales de Sudáfrica sin mencionar el Parque Nacional Augrabies Falls o, en castellano, de las Cataratas Augrabies.
Cerca de la ciudad de Upington, famosa por sus viñedos, y de la frontera namibia, el gran atractivo de este parque son las Cataratas Augrabies. Cuentan con 56 metros de altura y son visibles desde un desfiladero de 18 kilómetros de longitud. Se trata de las cataratas más famosas de Sudáfrica.
Cuentan con fácil acceso y se iluminan de 20:00 a 22:00 horas, lo que es todo un espectáculo.
El parque está en una zona desértica, pero llena de vida. Entre otros podremos ver jirafas, leopardos, varias especies de antílopes, cebras de montaña, ginetas moteadas, zorros orejudos, lobos hormigueros, mangostas, chacales, caracales y gatos monteses, entre otras 49 especies diferentes de mamíferos.
Por su situación en el norte del país, prácticamente no hay lluvia. Esto la hace visitable durante todo el año.
Esperamos haber ayudado a descubrir los mejores parques nacionales de Sudáfrica. Si quieres visitarlos, recuerda que podemos prepararte un viaje completamente a tu medida.