Si estás planeando tus próximas vacaciones en familia y mientras estás haciendo la maleta de repente te has planteado qué llevar en tus mochilas para viajar en avión, tienes que saber que es una de las decisiones más importantes del viaje.
Porque la mochila no es un bolso más, es tu compañera de viaje donde guardarás cómodamente todo lo que vas a necesitar cuando ya no puedas abrir la maleta, en el momento que los del control de seguridad te pidan que saques cosas deprisa, o cuando el vuelo se retrase y te toque esperar más de lo previsto.
Esto se aprende visitando muchos aeropuertos, con prisas y tras muchas dudas pensando dónde has metido ciertas cosas, por lo que una mochila bien equipada te cambia el inicio del viaje.
En Viajes Beagle siempre insistimos en lo mismo: viajar no debería ser algo que te estrese, no tienes por qué ir apagando fuegos; se puede hacer de manera tranquila y relajada. Para eso, la preparación previa es lo que hace que el viaje fluya, en todos los sentidos.
En este artículo vamos a contarte qué llevar en tus mochilas para viajar en avión, cómo organizarlas para pasar el control de seguridad con tranquilidad y qué cosas imprescindibles conviene llevar siempre encima para que, pase lo que pase con el equipaje facturado, tú sigas teniendo el viaje bajo control.
Vamos a ir a lo práctico: líquidos, documentación, tecnología, medicación, muda de emergencia y esos detalles que parecen pequeños hasta que los necesitas en una puerta de embarque.
Tu mochila es más importante de lo que piensas

Antes de hacer listas mentales, quédate con esta idea: la mochila es tu plan B si algo sale mal. Si el vuelo se retrasa, si cambian la puerta, si te toca hacer cola, si tienes conexión o si la maleta llega tarde… lo que lleves en la mochila es lo que te acompaña de verdad.
Por eso, cuando pienses en mochilas para viajar en avión, no pienses solo qué meto en ella, sino qué me puede salvar el viaje.
Cómo organizarla
La organización más cómoda y sobre todo práctica es hacerlo por capas, para no tener que deshacer toda la mochila cada vez que busques algo.
- Capa 1: Coloca arriba lo de seguridad y las cosas necesarias para el embarque, es decir, lo que vas a sacar rápido.
- Capa 2: En el medio debes poner lo que usarás en el vuelo, tales como objetos de entretenimiento, algunos snacks y prendas de abrigo si eres muy friolero.
- Capa 3: Abajo del todo, incluye tu plan de emergencia. Una muda, los elementos para cuidar tu higiene y las cosas que creas necesarias para cubrir tus necesidades básicas.
Documentación y esenciales en el aeropuerto

Aquí no hay debate: la documentación y los papeles más importantes deben ir donde no tengas que rebuscar. Si lo llevas todo en el mismo bolsillo de la mochila (y siempre en el mismo), reduces muchísimo el estrés, sobre todo cuando ya estás en modo supervivencia pasando el control, donde normalmente llevas prisa y quieres resolver la situación lo antes posible.
Qué llevar sí o sí
Lo básico para casi cualquier vuelo es: identificación (DNI o pasaporte), la tarjeta de embarque (en papel o móvil) y una forma de pago accesible.
Si viajas con bebés, la documentación debe estar en regla y muy accesible, ya que, en algunos destinos, puede exigirse la autorización cuando viaja solo uno de los progenitores; lo importante es llevarlo preparado para no encontrarte con el problema en el aeropuerto.
Lleva también un boli y algo de efectivo, incluidas algunas monedas, por si te viene bien para un café rápido o para pagar el transporte al llegar. No es imprescindible, pero puede resolver muchas situaciones evitables.
Líquidos y neceser: lo que más controlan en seguridad

Este es el punto donde más gente cae en el error de improvisar. En los controles de aeropuerto, la regla más común es que los líquidos deben estar en envases de 100 ml o menos, dentro de una única bolsa transparente resellable que debes presentar separada del resto del equipaje para que comprueben rápido que está todo correcto.
Cómo prepararlo para no perder tiempo
Lo más práctico es tener la bolsa transparente lista desde casa y ponerla en un bolsillo superior o frontal de la mochila. Así, cuando te la pidan, no te toca vaciar media maleta en la bandeja.
El duty free: la excepción
En España, Aena explica que los líquidos comprados en duty free pueden llevarse si van en una bolsa de seguridad sellada con el recibo dentro, pero no debes abrir la bolsa hasta llegar a destino. Si tienes un vuelo con conexión, conviene avisar al agente de seguridad para que se vuelva a precintar si la abren para comprobarla.
También están permitidos los medicamentos y productos alimentarios especiales (por ejemplo, comida infantil), pero pueden pedirte algún tipo de documento que acredite estas necesidades.
Tecnología, baterías y cargadores

La tecnología es parte del viaje, pero debes tener claro cómo gestionar esto en el control. Normalmente, te hacen sacar de la mochila todo lo que lleves de tecnología, ya sea un portátil, un iPad, las baterías portátiles, la cámara de fotos, etc., así que llévalos a mano para ponerlos rápidamente en la bandeja del control del aeropuerto.
El móvil es una parte esencial de nuestros trayectos, puesto que cada vez se usa más para embarcar con la tarjeta digital, aparte de que es donde sueles consultar los mapas, las reservas, con lo que haces las traducciones, las fotos… y también es esencial para pedir ayuda si pasa algo.
Por eso, aunque vayas ligera, hay un kit mínimo que conviene llevar en la mochila para viajar en avión: cable, cargador y, si la usas, batería externa. No puedes quedarte sin batería en medio de un viaje, o tendrás un problema a la larga.
Normas que debes tener en cuenta si llevas baterías
La IATA ofrece una guía de referencia sobre mercancías peligrosas para pasajeros y señala, por ejemplo, que las baterías de litio y sodio-ion pueden transportarse dependiendo de su configuración y capacidad, pero por el contrario, las baterías de repuesto no están permitidas en el equipaje facturado.
Por eso, indica que un equipaje con batería no extraíble que exceda ciertos límites está prohibido, y que cuando el equipaje se factura, la batería debe retirarse y llevarse en cabina como un artículo de mano.
Salud: medicación y botiquín mini

Este apartado es uno de los más importantes, ya que tener un botiquín y todo lo básico para tu salud es algo que debes tener siempre preparado en tu mochila para viajar en avión. Con este simple gesto puedes evitar muchos sustos, sobre todo si tomas una medicación especial.
Medicación personal: siempre contigo
Si tomas alguna medicación, llévala siempre en tu mochila para viajar en avión. No solo por comodidad, sino que también la debes tener a mano para no depender de una maleta facturada que pueda retrasarse, perderse o no estar accesible en el momento que lo necesites.
Botiquín
No hace falta llevar un botiquín completo, pero sí los básicos más habituales: termómetro, gasas, tiritas, suero, ibuprofeno, paracetamol, etc.
Hazlo adaptado a tu caso y a las necesidades que sueles tener. La idea que nos interesa aquí es llevar lo que tenga sentido para ti y tu viaje, sin convertir tu mochila para viajar en avión en una farmacia.
Higiene mínima
Lleva siempre a mano el cepillo de dientes y una mini pasta dentrífica de menos de 100 ml. Un paquete de toallitas húmedas, papel higiénico o pañuelos nunca está de más por lo que pueda pasar.
Confort para tu vuelo: lo que te hace el trayecto más llevadero

Una mochila bien pensada desde casa también sirve para viajar más a gusto. Aquí te hablamos de esos objetos que parecen secundarios, pero que cuando estás volando en el aire se necesitan: una capa extra, algo para dormir y aquellos objetos que usarás para entretenerte.
Abrigo y descanso
Una sudadera o chaqueta ligera suele ser más útil de lo que creemos, porque la temperatura en cabina puede variar. Si además metes tapones o antifaz, en vuelos largos lo agradecerás.
Entretenimiento sin complicarte
Libro, auriculares y una serie descargada en tu móvil o iPad son cosas muy sencillas de preparar que evitan que el vuelo se haga eterno, especialmente si hay retrasos o esperas largas.
Snacks
Como ya sabes, no puedes llevar líquidos en tu mochila, pero sí puedes incluir algo para comer, ya que puede ayudarte mucho si el aeropuerto está lleno, si es muy caro o si te pilla un retraso en el trayecto.
Te recomendamos optar por barritas, frutos secos, galletas, patatas de bolsa. Evita lo que se desmigaje demasiado o lo que huela fuerte, por respeto a quien se sienta al lado y por tu comodidad.
Agua
En los controles de seguridad no podrás pasar el agua, así que lo habitual es comprar agua después del control o rellenar una botella vacía si el aeropuerto lo permite. Llévate una botella vacía, ya que muchos aeropuertos incluyen fuentes tras pasar el control de seguridad, así que podrás rellenar tu recipiente una vez que estés en la puerta de embarque; así te ahorrarás algunos euros.
La muda de emergencia: tu seguro si el equipaje falla
Este es el apartado que más marca la diferencia cuando aparecen contratiempos en un viaje, ya que te puede salvar el día. En la mochila para viajar en avión guarda una muda completa por si tu maleta se pierde o hay un retraso considerable en tu viaje. Siempre es bueno incluir una prenda extra que te permita apañarte para una cena o una reunión de emergencia.
Errores típicos al preparar mochilas para viajar en avión

Estos fallos los vemos muy a menudo, y son los que más tiempo y nervios nos cuestan al llegar al aeropuerto, por lo que te contamos los más comunes para evitarlos:
1) Llevar los líquidos sin bolsa
Si la bolsa de líquidos no está lista y accesible, el control puede tirarte las cosas o hacer que vacíes toda tu mochila. Esto es una pérdida de tiempo y un estrés por el que no te recomendamos pasar, ya que solo atrasa tu embarque.
2) Facturar lo importante “porque pesa”
A veces cometemos el error de facturar en la maleta el mayor número de cosas para no cargar con demasiado peso, pero esto puede ser un error porque, a la hora de la verdad, ya sea en el aeropuerto o durante el vuelo, no tendrás las cosas necesarias para tu viaje.
3) No tener un plan
No es postureo: es eficiencia. Si sabes qué va arriba y qué va abajo de tu mochila, no perderás nada y lo moverás con mayor eficiencia.
4) Dejarlo todo para el final
Este es un error de principiante. A veces sales de casa sin la mochila preparada y luego pasa lo de siempre: cola larga, bandejas, gente detrás, prisas… y tú intentando decidir qué va dónde.
5) No revisar las restricciones
Muchísima gente se entera ya en el aeropuerto de que ciertos artículos tienen reglas específicas. La guía de la IATA trata precisamente sobre artículos considerados mercancías peligrosas para pasajeros y menciona condiciones para las baterías, por lo que debes tenerlo en cuenta antes de viajar si no quieres llevarte un susto de última hora.