En 21 días hay muchas cosas que visitar en Vietnam. Desde Hanoi, la bulliciosa antigua capital hasta Hue, la ciudad imperial, los inmensos arrozales de Sa Pa o la playa de Tam Hai.
Con tres semanas, tendremos tiempo tanto de ver los atractivos turísticos principales de Vietnam como para descansar los tres últimos días en una isla paradísiaca, disfrutando de un entorno mágico.
Si nos preguntamos qué ver en Vietnam en dos semanas, también es tiempo suficiente para hacer el viaje, pero, sin duda, si podemos alargarlo a 21 días en Vietnam la experiencia será aún más satisfactoria.
No en vano Vietnam es uno de los países al que nuestros viajeros más vuelven debido a sus precios bajos, la belleza de su naturaleza y su increíble patrimonio monumental.
Si tu primer viaje te supo a poco, esta opción es perfecta para adentrarse más en la belleza de este fascinante país. Esta ruta está centrada en el centro y norte, pero también tenemos opciones en el sur de Vietnam si prefieres la parte más desconocida.
Más información: Mapa turístico de Vietnam para no perderte nada
Ruta de 21 días en Vietnam

- Día 1: Salida – Hanoi
- Día 2: Hanoi
- Día 3: Hanoi
- Día 4: Hanoi – Mai Chau
- Día 5: Mai Chau – Kayaking – Ninh Binh
- Día 6: Ninh Binh – Hoa Lu – Trang An – Lao Cai
- Día 7: Lao Cai – Kayaking – Sa Pa
- Día 8: Sa Pa – Mercado local (Coc Ly Market, Tam Duong, Can Cau o Bac Ha)
- Día 9: Sa Pa – Hanoi
- Día 10: Hanoi – Bahía de Halong
- Día 11: Bahía de Halong – Hanoi – Dong Hoi (tren nocturno)
- Día 12: Dong Hoi – Cueva de Phong Nha
- Día 13: Cueva del Paraíso – Cueva Oscura (Hang Toi)
- Día 14: Phong Na – Vinh Moc – Hue
- Día 15: Hue
- Día 16: Hue – Ba Na Hills – Hoi An
- Día 17: Hoi An
- Día 18: Hoi An – Tam Hai
- Día 19: Tam Hai
- Día 20: Tam Hai
- Día 21: Tam Hai – Danang – España
¿Qué visitar en Vietnam?

En nuestra ruta de 21 días en Vietnam visitamos los mayores atractivos del país. Aun así, si hay algo que quieras visitar que incluyamos en nuestro itinerario, podemos adaptarlo por completo a tus necesidades.
Por ejemplo, podemos combinar el viaje con unos días en Camboya, visitando las ruinas de Angkor Wat. Así, podemos sustituir también los días de playa en Tam Hai por la playa en Koh Rong, un verdadero paraíso tropical camboyano. También es un pequeño archipiélago situado más al sur.
Otra opción, compatible también con Koh Rong, es visitar el sur de Vietnam. En este caso, los puntos fundamentales son la ciudad de Ho Chi Minh, antiguamente conocida como Saigón y la ciudad más poblada del país, y el espectacular Delta del Mekong.
Aquí podemos descubrir un Vietnam muy diferente al del centro y el norte, también más selvático, que puede sorprender bastante si buscamos algo diferente.
Hanoi, bulliciosa y espectacular

¿Qué decir de Hanoi que no sepamos? Si estamos pensando en qué visitar en Vietnam y queremos un imprescindible, esa es Hanoi. No solo porque sea el lugar donde salen y llegan la mayor parte de los vuelos internacionales, sino porque concentra en un único lugar todo por lo que Vietnam nos encanta.
El barrio viejo de Hanoi es, sin lugar a dudas, uno de los cascos históricos con más encanto de todo el planeta. Entre puestos de comida, estrechos callejones y bicicletas, podremos saborear la mejor gastronomía vietnamita. Para las compras, el mercado de Dong Xuan.
El lago de Hoam Kien con la Pagoda de Tran Quoc o el Templo de la Literatura son los mayores imprescindibles, pero toda la ciudad está lleno de rincones que descubrir en cada visita. El Templo de La Literatura, por cierto, no se trata de un templo como tal, sino de una universidad confucionista con mil años de antigüedad. Pasear por allí es descubrir esa unión entre la historia y la tradición que hace imperdible a Vietnam.
También es muy interesante el barrio colonial, con avenidas más grandes y imponentes monumentos de la época de la colonización francesa. Y, siguiendo nuestro recorrido por la historia, el Mausoleo de Ho Chi Minh nos traslada a la época en el que Vietnam fue capaz de derrotar a los mismisímos Estados Unidos de América. Junto al Mausoleo, la Pagoda del Pilar Único, construida sobre una única columna nos muestra la clave de Vietnam, la unión entre tradición y modernidad.
Ninh Binh, ruinas, ríos y cuevas

La región de Ninh Binh es la excursión más habitual desde Hanoi ya que se encuentra muy cerca de la gran ciudad vietnamita. Solo son unos cien kilómetros, aunque por el tráfico vietnamita se tarda entre dos y dos horas y media. Sin embargo, nada más llegar vamos a sentir que estamos en otro mundo.
Aquí destaca Tam Coc, en cuyo río podremos ver un adelanto de lo que nos espera en la Bahía de Halong. Paisajes escarpados y cuevas como la de Mua a las que solo podremos acceder en barca. Hay grandes rocas graníticas que surgen del agua como columnas colosales y que se recorrer alrededor.
Templos como la Pagoda de Bich Dong, junto al agua, son otros de los atractivos. Lo ideal en esta zona es hacer una excursión en barca, tener preparada la cámara y disfrutar ante uno de los paseos fluviales más impactantes de todo el mundo.
Por otro lado, la Pagoda de Bai Dinh también es una parada imprescindible. Se trata de la pagoda budista más grande de todo el país, sus dimensiones son increíbles. Cuenta con más de 500 estatuas de Buda y la entrada es gratuita. Está construida con materiales locales y te dará la impresión de ser milenaria, pero te equivocarás, justo se construyó a principios de los 2000. Concretamente, en 2003.
En esta zona, con una orografía tan impresionante, también se encuentran algunas de las cuevas de Vietnam más interesantes de visitar. Hay opciones con diferentes niveles de dificultad, tanto de visitar cuevas como de senderismo o, si lo preferimos, simplemente dar un agradable paseo en barca tradicional.
En cualquier caso, vamos a salir de la zona con una sonrisa en la cara, porque vamos a poder ver unos de los paisajes más especiales del mundo. Y, si puedes, no olvides asomarte a alguno de sus miradores.
Mai Chau, encuentro entre Vietnam y Tailandia

Mai Chau es una de las zonas rurales más espectaculares que podemos ver en Vietnam. A solo 140 kilómetros de Hanoi, destaca por sus grandes arrozales, similares a los más famosos de Sa Pa. A pesar de la aparente cercanía, hay que tener en cuenta que es una zona de montaña, por lo que se tarda unas tres horas en llegar.
Además, en Mai Chau viven varias minorías étnicas vietnamitas siendo muy interesante conocer a la minoría thai blanca que reside en la región. La ciudad, construida sobre pilotes para no verse anegada por el agua que riega los campos de arroz, es digna de ver.
Por último, no podemos irnos de Mai Chau sin visitar sus cuevas, los bosques de bambú, la cascada de Co Lao o la aldea de Bai Sang. Se trata de una zona muy recomendada para hacer senderismo.
Generalmente, la zona de Sa Pa, mucho más al norte, es más visitada aunque sus atractivos son similares. Así, si nos interesa conocer a otras minorías que nos hablen de la diversidad vietnamita, descubrir arrozales en montaña infinitos y vivir la naturaleza, estamos ante una opción muy interesante.
Es verdad que Sa Pa tiene unos paisajes algo más impresionantes (principalmente montañas más altas), pero en Mai Chau veremos menos visitantes, y eso también es un atractivo extra.
Bahía de Halong, la postal más buscada

La Bahía de Halong, Patrimonio de la Humanidad desde el año 1994, cuenta con más de tres mil islas e islotes en una zona de 1.500 km2. Además, ha sido declarada una de las maravillas naturales del mundo. Te puedes imaginar por qué.
Para visitarla es necesario hacer un crucero que hará un recorrido por la zona, atravesará alguna de sus cuevas más importantes o incluso nos llevará a algunas de sus islas. Comer pescado fresco de la zona es una experiencia indispensable, especialmente famoso es el calamar. Aquí podrás pescarlo junto a pescadores locales y luego comerlos a la brasa. Una delicia.
También visitar algunas de sus playas e islas más destacadas, que solo se pueden visitar en barco. En algunas de sus islas se pueden visitar templos o incluso un hospital abandonado de la época de la Guerra de Vietnam. Las playas son increíbles, pero son calitas de pequeño tamaño, por lo que si vamos en temporada alta será difícil encontrar una sin visitantes.
En general, y además de Hanoi, la Bahía de Halong es el atractivo turístico más visitado de Vietnam. Una vez que estés allí, no tendrás ninguna duda de por qué. Puede que haya mucha gente, pero es que ¿cómo no va a haber mucha gente?
Si hay un paisaje que va a impactarte entre lo que visitar en Vietnam, seguro que es la Bahía de Halong. Sus escarpados pináculos que emergen del mar hasta el cielo son, según la leyenda, una defensa construida por los dragones para evitar una posible invasión china.
Sa Pa, la tierra de los arrozales eternos

Los que quieren conocer el interior de Vietnam no se pierden la oportunidad de ir a la región de Sa Pa o Sapa. Desde su capital Lao Cai se pueden visitar muchas pequeñas aldeas de diferentes minorías étnicas como los H´mong Negro, completamente escondidos del resto de la civilización.
La belleza de esta zona montañosa es, simplemente, abrumadora.
También sus mercados son bastante impresionantes. Dependiendo del día de la semana tendremos que ir a una u otra aldea, ya que los comerciantes van cambiando para que todos puedan tener acceso a sus productos, ganado, etc… Será una forma de ver cómo vive realmente la población más rural en Vietnam.
Para llegar a algunos de estos pueblos, solo es posible hacerlo a través de caminos a pie. De hecho, son habituales las excursiones para llegar de varias horas. Si hay que avisar de antemano que no se trata de un recorrido fácil. Nosotras solo lo recomendamos a gente con buena forma física.
Sino, es más cómodo ir a lugares menos escondidos pero más accesibles, con paisajes también impresionantes y bastantes bonitos.
Ba Na Hills, el puente de las manos

En las cercanías de Danang, estamos seguros de que has visto la imagen de Ba Na Hills en múltiples fotos sobre Vietnam. El famoso «puente de las manos«, tiene dicha denominación porque se trata de un puente dorado, recogido por dos grandes manos esculpidas en piedra.
En realidad, el puente se sitúa junto a un gran parque temático, situado en una zona muy elevada. De hecho, el puente stá situado a 1.400 metros sobre el nivel del mar, siendo el lugar más elevado a visitar en este viaje.
Además del precioso puente dorado de Ba Na Hills, también hay que realizar una parada en el mirador de las montañas de marmol. La belleza de este paso montañoso lo han convertido en una parada imprescindible en cualquier viaje por Vietnam.
También en Danang, pero ya en la ciudad, se sitúa la playa de Non Nuoc, una de las mejores playas de Vietnam, famosa por ser el lugar donde desembarcaron los soldados estadounidenses en la guerra que enfrentó al Norte con el Sur, antes de la unificación del país.
Esta zona es más bien una zona donde parar y hacer alguna foto, pero no para quedarse. Muy cerca se encuentran dos de los principales atractivos que visitar en Vietnam: las ciudades de Hue y Hoi An.
Hue, gran capital imperial

Empezando por un crucero por el Río Perfume llegamos a Hue, la gran capital imperial de Vietnam. Su nombre viene por las flores aromáticas que crecen en sus orillas.
En la misma orilla nos encontramos a la llamada Dama Celestial o Thien Mu Pagoda. Esta torre octogonal del siglo XIX forma parte de un templo del siglo XVII. Su belleza es completamente espectacular aunque solo es el aperitivo de lo que nos espera en la ciudad. En el río se halla también el bonito puente japonés de Thanh Toan. Más moderno y no tan famoso como el de Hoi An, es bastante fotogénico.
Si hay algo por lo que Hue es famoso es por la Ciudad Imperial Púrpura. Esta ciudad Imperial no tiene nada que envidiar a la de Pekín. Se trata de una amplia ciudad fortificada con varias zonas, destacando su Ciudad Prohibida. Aquí vivía el emperador de Vietnam y los súbditos tenían prohibido acceder. También hay una zona más militar y de palacios.
En las afueras de la ciudad, podemos ver también siete tumbas de los antiguos emperadores del país. Todas son increíbles, como antiguos templos, pero bastante parecidas entre sí. Sería imposible verlas todas, por lo que es suficiente con ver algunas de las más importantes como Minh Mang, Tuc Duc y Khai Ding.
Si queremos hacer compras, tampoco nos podemos olvidar del mercado de Dong Ba. Para llegar, tenemos que cruzar desde el centro por el puente de Troung Tien. Este puente fue construido por Gustave Eiffel durante la época de la colonización francesa. En el mercado podemos encontrar todo tipo de artesanía de primera calidad.
Hoi An, la Venecia de Vietnam

Otro de los lugares más especiales que visitar en Vietnam es Hoi An. Punto de encuentro entre Oriente y Occidente, mantiene influencias francesas, japonesas, chinas y de otros lugares del Sudeste Asiático.
Cuenta con varios canales que le atraviesan y que ha hecho que se le conozca como la Venecia vietnamita. Aun así, su principal atractivo es su bello centro histórico. Con el acceso prohibido para motos y coches, se trata del mejor centro urbano histórico para pasear de Vietnam.
Aunque no se puede ir en vehículo motorizado, si se puede visitar en bicicleta, siendo una opción ideal para pedalear.
Algunas de las paradas imperdibles de esta ciudad son la Pagoda Phuoc Kien, el Museo Sa Huynh o la casa Tan Ky. Sin embargo, lo más famoso es su puente japonés. Se trata de un puente cubierto que tiene más de 400 años y que se mantiene en perfecto estado de conservación.
Podemos pasar en barca por debajo del puente, así como ver las puertas de las casas de los antiguos comerciantes. En esta ciudad había un gran numero de comerciantes chinos, indios, japoneses, filipinos y de otros lugares del mundo, que construyeron sus mansiones con su propia entrada al río, de manera que pudieran ser los primeros en recibir las mercancías.
Hoi An también es famosa por sus modistas. Puedes tener un traje de primera calidad en un tiempo récord y a un precio muy reducido. Igualmente, también hay talleres de cocina vietnamita muy interesantes para los turistas.
Tam Hai, la isla paradísiaca

Para acabar con este artículo sobre qué visitar en Vietnam, no podemos olvidarnos de la isla de Tam Hai. También en las cercanías de Dang Nang, se trata de uno de los principales centros turísticos del centro del país.
Más accesible que otros lugares también maravillosos como Can Cao o Pu Quoc, es un lugar ideal para terminar el viaje. Playas de arena blanca, buceo, snorkel y amaneceres increíbles convierten a Tam Hai en todo un acierto.
Sus playas, cocoteros y acantilados nos dejarán un fantástico sabor de boca antes de volver a España. Ideal para recargar las pilas tras ver tantas maravillas. También tiene un encanto especial sus pequeñas aldeas, con las paredes de las casas pintadas con motivos coloridos por parte de los estudiantes de arte de la Universidad de Danang, es como estar ante un museo al aire libre.
Otras opciones qué visitar en Vietnam

Aunque ya hemos visto nuestra recomendación de recorrido qué visitar en Vietnam, la verdad es que estamos en un país precioso, con muchas otras opciones que podemos tener en cuenta.
Hay otras alternativas que podemos realizar con 21 días. La más habitual es, sin duda, viajar a Camboya o combinar el viaje en un Vietnam, Camboya y Laos. O un Vietnam y Laos. Cualquiera de estos países limítrofes con Vietnam va a ser una buena elección. Nos mostrará una cultura diferente, aunque con similitudes, templos fantásticos y unas atracciones turísticas (con la excepción de la siempre repleta Angkor) menos masificadas, al ser destinos menos visitados.
Otra opción, que es la que vamos a desarrollar más a fondo, es la que nos lleva al sur de Vietnam. Allí, tanto Ho Chi Minh o el Delta del Mekong como las islas de Can Cao o Pu Quot, son alternativas excelentes a este viaje.
Ho Chi Minh

Ho Chi Minh, la antigua Saigón, es una ciudad superinteresante, además de ser la más poblada de Vietnam y de todo el Sudeste Asiático -sí, es más grande que Bangkok-. Se trata de la antigua capital de Vietnam del sur, la parte que perdió la guerra. Por ello, podemos ver lugares increíbles como los túneles de Cu Chi a sus afueras, donde se escondían los rebeldes para atacar las tropas norteamericanas.
Una ciudad muy importante en la época colonial francesa, conserva edificios de dicha época muy bonitos, como la Ópera, el Hotel Continental, el edificio de Correos o la Catedral de Notre Dame. En frente de la catedral, por cierto, hay una virgen milagrosa, de la que se dice que ha llorado lágrimas. Merece la pena verlo.
Al ser una ciudad tan poblada, es también una ciudad muy moderna, llena de rascacielos. Contrasta con sus templos budistas, hinduistas y de otras confesiones como el confusionismo, que son antiguos y llenan la ciudad de color.
Por supuesto, una ciudad tan grande cuenta también con algunos de los mejores mercados del Sudeste Asiático. Encontrarás de todo y, además, es mucho menos turístico que los de Hanoi o Bangkok.
Imprescindibles para visitar son el Palacio de la Reunificación, el Ayuntamiento, el Museo de los Vestigios de la Guerra de Vietnam, el barrio chino de Cholón y la Pagoda del Emperador de Jade.
Delta del Mekong

El Delta del Mekong tampoco puede faltar en una visita al sur de Vietnam. Se trata de la principal zona arrocera del mundo, con ciudades que viven del río y en el que la vida se hace sobre barcas y entre sus diferentes islas e islotes.
Por supuesto, aquí el viaje tiene que empezar en My Tho, la capital de esta región. Los templos budistas de Vinh Trang y Tien Giang y la casa de Binh Thuy son los imprescindibles. Además, ir al mercado flotante de Cai Rang es otra experiencia que hay que vivir al menos una vez.
Por otro lado, también es muy interesante la isla de Thoi Son, llena de árboles frutales y de experiencias de ecoturismo sostenible. En esta zona de Vietnam hay pocos visitantes y suele haber un turismo más responsable con el medio. También hay que tener en cuenta que es una zona bastante lluviosa, por lo que el chubasquero no nos puede faltar.
Phu Quoc

Phu Quoc es la alternativa vietnamita a la famosa isla de Koh Rong en Camboya. Una isla preciosa en el sur de Vietnam, con playas paradisiacas, aguas transparentes y muchos resorts en los que descansar.
Se trata de una zona que sigue estando en expansión. Si vais veréis que sigue habiendo muchos hoteles en construcción o a medio construir que se quedaron así en la pandemia. Esto hace que algunas partes de la isla no estén tan limpias. Poco a poco la isla va recuperando su situación como lugar turístico, pero si tenemos que tener en cuenta que se trata de una zona para descansar.
Hay algunas cosas que ver, como la prisión de Coconut Tree Prison, el templo Chua Ho Quoc o la playa Starfish, llena de estrellas de mar. Pero, en general, se trata de una parada perfecta para descansar y desconectar del viaje.
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