Hacer un safari con niños es una experiencia única. Los más peques disfrutarán como nunca al poder ver en directo leones, jirafas o elefantes en su medio natural. Pocas cosas pueden hacerle más ilusión que la aventura de adentrarse en la sabana e ir descubriendo los diferentes animales a su paso.
Sin embargo, un safari con niños no es un viaje fácil. Hay que hacer largos recorridos en 4×4, sobre caminos de tierra y, muchas veces, con un sol abrasador. Es fácil que los niños se cansen o se aburran mientras hacen las diferentes partes del viaje.
Además, no todos los destinos están preparados para acoger safaris con niños. Por ello, hemos decidido preparar este artículo, en el que te vamos a hablar de diferentes claves a la hora de elegir y nuestros mejores consejos.
De esta forma, tus vacaciones familiares van a poder ser inolvidables, tanto para ti como para el resto de miembros de tu familia.
¿A qué destino ir?

Ya sea para un verano en familia o para una escapada navideña, lo primero que tenemos que decidir es cuál va a ser el destino de nuestro safari familiar. Aunque hay muchas opciones, en nuestra opinión no todas son ideales para viajar en familia.
Vamos a ver los principales destinos y sus principales atractivos e inconvenientes.
Safari en Sudáfrica

Ir a Sudáfrica con niños es una de nuestras opciones favoritas por distintos motivos. En primer lugar, porque es un país cómodo al que viajar. Hay buenas infraestructuras y diferentes parques nacionales y reservas a los que ir con niños.
Sin duda, el más interesante es el Parque Kruger. En este parque hay un montón de safaris adaptados a los peques y se pueden ver los animales con muchísima facilidad. Además, siempre nos gusta recomendar la Ruta Jardín, que permite ver otros animales como ballenas, avestruces o pingüinos y terminar con un safari en Addo Elephant Park.
Este parque nacional destaca por ser el único parque nacional con los Cinco Grandes que está libre de malaria. Es decir, no tendremos que tomar la profilaxis contra la malaria (ni nosotros ni nuestros hijos) y eso hace que sea más que interesante.
En cualquier caso, un safari en Sudáfrica es muy buena elección, vayamos a donde vayamos y todos saldréis encantados.
Safari en Kenia

El safari en Kenia con niños también es bastante recomendable. Kenia es uno de los países más interesantes para hacer un safari y, probablemente, el que cuente con mejor infraestructura de toda África.
Por supuesto, si vamos a Kenia tenemos que ir a Masai Mara y, por supuesto, conocer a los masais en alguna de sus aldeas. A los niños les encantará.
Además, en las afueras de Nairobi, la capital, hay dos lugares imprescindibles antes del safari con niños. Por un lado, el Giraffe Center, un centro de recuperación de jirafas que les encantará y que cuenta con muchos programas específicos para que los niños aprendan sobre ellas.
Por otra, el Nairobi’s David Sheldrick Wildlife Trust, un centro de elefantes y rinocerontes huérfanos, donde se crían antes de ponerse en libertad. También cuenta con muchos programas especiales para niños.
Por último, no nos podemos olvidar de Crescent Island, una isla en el Lago Nayvasha donde se pueden hacer safaris a pie, ya que en la isla solo viven animales herbívoros y no es peligroso.
Safari en Tanzania

Cuando pensamos en un safari en Tanzania pensamos principalmente en el Serengueti, aunque en realidad no se trata del mejor lugar para un safari con niños. La razón es que estamos ante un parque enorme, con muchísimo territorio y va a suponer mucho tiempo de coche viajando y gran parte de él sin ver animales.
Por ello, es más recomendable centrar el viaje en lugares más pequeños y con más densidad de fauna. Uno de ellos es, sin duda, el Cráter del Ngorongoro. Este espacio natural de 20 kilómetros de diámetro cuenta con una gran cantidad de animales, incluyendo los Cinco Grandes y, a diferencia del Serengueti, aquí los animales no migran, ya que no pueden salir de las altas paredes escarpadas del cráter. Además, cuenta con diferentes ecosistemas que los peques podrán descubrir.
También es muy interesante en Tanzania el Parque Nacional del Lago Manyara y del Tarangire. Son espacios pequeños y los animales están junto al agua, pudiendo ver también monos y flamencos. Así, nuestros hijos podrán disfrutar de un safari cómodo, adaptado a ellos y sin recorrer grandes distancias.
Safari en Namibia

El safari en Namibia es muy interesante, pero también requiere grandes distancias en coche. Por un lado tenemos Etosha National Park, un parque nacional más tradicional en el que hacer un safari.
Además, Namibia destaca porque en la costa podemos ver lugares como la Costa de los Esqueletos con restos de barcos encallados donde el desierto se encuentra con el océano, los cientos de miles de leones marinos de Cape Cross o los elefantes del desierto de Damaraland.
Por supuesto, si vamos con niños, visitar los centros de recuperación de guepardos del desierto del Kalahari o la famosa Duna 7, la más alta del mundo, les hará mucha ilusión.
En este destino el problema es que todo está bastante separado entre sí y habrá que hacer muchas horas de coche. Además, no hay tanta disponibilidad de guías hispanohablantes, por lo que es muy probable que tengamos que contar con uno en inglés.
Safari en Botswana

El safari en Botswana está más enfocado en viajero de lujo y no es tan habitual para safaris con niños. Pese al lujo de los alojamientos, las carreteras y caminos no están en muy buen estado y pueden hacer complicado el viaje con los peques.
Además, es prácticamente imposible encontrar guías que hablen español. Así, por la dificultad del destino, porque es uno de los más caros de África, nosotras trataríamos de priorizar otros destinos para viajar con niños y dejar Botswana para un viaje para adultos.
Safari en Uganda y Ruanda

Algo parecido pasa en Uganda y Ruanda. Los parques nacionales de safari no son tan interesantes como los de Sudáfrica, Kenia o Tanzania. Lo que sí es interesante son los safaris para ver gorilas en el Parque Nacional de los Volcanes.
Sin embargo, solo la entrada al parque, para ver a los gorilas un máximo de una hora tras un recorrido intenso en la selva, son 900 dólares por persona. También los alojamientos son bastante caros y están más especializados en viajeros adultos.
Esto hace muy caro y poco práctico hacer este viaje con niños pequeños, pudiendo disfrutar mucho más en otros destinos africanos.
El kit de primeros auxilios

Un kit de primeros auxilios es fundamental para cualquier viaje con niños. El repelente anti mosquitos no puede faltar en este kit, así como la protección solar factor 50 especial para niños. Ten en cuenta que en cualquiera de estos países el sol da bastante fuerte.
Por otra parte, también es recomendable llevar medicación básica. Desde antinflamatorios a antifebriles o antidiarreicos. No podemos olvidar que si estamos yendo de parque nacional a parque nacional, probablemente no tengamos una farmacia cerca para buscar algo de medicación.
También alcohol o agua oxigenada, tiritas y antirrozaduras nos van a venir muy bien, así como Betadine, en caso de que se hagan alguna herida. Probablemente no necesitemos nada de esto, pero prevenir siempre es lo más recomendable.
Por otra parte, tampoco te olvides de contar con cobertura médica en tu seguro de viaje, en el improbable caso de que pase algo más grave.
Juegos y entretenimiento para los desplazamientos

Otro de nuestros consejos para viajar con niños fundamentales es disponer de juegos y entretenimiento para los desplazamientos. Pasar muchas horas dentro de un coche puede ser un suplicio para ellos, pero si lo convertimos en momentos de juegos, pueden acabar encantados.
Nuestra recomendación es no depender al 100% de las pantallas, aunque pueden ser un buen aliado en momentos específicos (porque además puede que las baterías no aguanten todo el recorrido), sino buscar opciones offline aptas para el coche.
Aquí vale todo, desde jugar a un veo veo, que no requiere de absolutamente nada, a un juego de cartas o de habilidad. Te dejamos algunas opciones en este enlace que seguro que te vienen bien.
Por otro lado, ten en cuenta también que hacer un safari es cansado y en muchas ocasiones se quedarán dormidos nada más se monten en el coche (aunque los baches lo pueden dificultar).
Snacks para entre horas

Como probablemente pasemos muchas horas en coches durante los safaris, no viene mal tener unos snacks. Lo más recomendable es tener algo de fruta, ya cortada, en algún tupper, de manera que puedan comer algo saludable entre horas.
También los frutos secos son una buena opción, ya que dan bastante energía, ocupan poco espacio y son muy saludables.
También es importante tener suficiente agua y siempre embotellada y cerrada con antelación. En África el agua del grifo no suele ser recomendable, ya que no ha pasado un proceso de potabilización tan intenso como en Europa y si no estamos acostumbrados a ella puede provocarnos molestias intestinales.
Guías especializados

Contar con guías especializados es también súper importante. Hay que tener en cuenta que en destinos como Botswana, Ruanda o Namibia es muy complicado encontrar guías en español. Así, salvo que nuestros hijos sean bilingües, siempre será más recomendable contar con un guía que se pueda entender con ellos a la perfección.
Más allá del tema del idioma, también influye que tengan experiencia tratando con niños. Hay safaris especialmente indicados para ir con niños, con guías especializados en tratar con ellos, que son una delicia.
En nuestra experiencia también hay veces que guías habituados a viajar con adultos saben adaptarse perfectamente a los más peques, pero cuando vamos con un guía especializado la experiencia puede llegar a cambiar radicalmente y ser absolutamente inolvidable.
Ir más allá de los Cinco Grandes

Ya lo hablamos en nuestro artículo sobre los Cinco Grandes en Sudáfrica. Hay que salir de la obsesión de ver a los Cinco Grandes sí o sí y no disfrutar del resto del safari. Haciendo un safari con niños es aún más importante.
Al final, hacer un safari no es simplemente ir a ver animales, para eso vamos al zoológico, que nos sale mucho más económico, es aprender sobre la naturaleza y la biodiversidad.
El safari es una oportunidad única para que comprendan sobre el ecosistema de la sabana, en el que todos los animales tienen un papel. No podría haber leones sin gacelas o ñus y las jirafas, los guepardos o las cebras pueden ser estéticamente tan estimulantes como los leopardos.
Ayudemos también a que los pequeños disfruten de cada animal que se encuentren, incluyendo aves y reptiles y no solo mamíferos, que comprendan que todos forman parte de un todo y es lo que hace este tipo de viaje una experiencia tan especial.
Utilizar ropa adecuada

La ropa para el safari se vuelve fundamental cuando viajamos con niños. Hay que optar por tejidos naturales como el algodón o el lino, que traspiran y evitarán que los peques pasen demasiado calor. También hay que tener en cuenta que en algunos lugares refresca al amanecer, así que tendremos que llevar algo de abrigo para evitar un enfriamiento.
Igualmente, nosotras recomendamos mejor pantalones largos, para evitar arañazos o heridas con los matorrales secos que muchas veces nos encontraremos a lo largo del safari. También hay que llevar un zapato cerrado, que les resulte cómodo.
Por supuesto, la gorra o el sombrero para evitar la incidencia directa del sol es clave para prevenir posibles insolaciones. También puede ser un buen momento para que prueben sus primeras gafas de sol, aunque quizá con la cámara y los prismáticos prácticamente no lo utilicen.
En cuánto a los colores de la ropa, hay que optar por colores claros y poco llamativos. Los colores chillones llaman la atención de los insectos, especialmente de los mosquitos y eso es lo que queremos evitar.
Contar con una agencia especializada

Por último, pero no menos importante, queremos reincidir en la importancia de contar con una agencia especializada para reservar el viaje. Si vamos con una agencia especializada en viajes en familia como la nuestra, evitaremos riesgos y nos aseguraremos de tener una mejor experiencia en destino.
Nosotras hemos probado los destinos y proveedores locales que vendemos con nuestros propios hijos, sabiendo así cómo es la experiencia y qué recomendamos y qué no. De esta manera, el safari con niños va a ser mucho mejor, evitando problemas que se podrían haber evitado desde el principio con alguien con conocimiento real sobre el destino.
Si quieres hacer un safari con niños, contacta con nosotras. Estaremos encantadas de ayudarte.