Publicado el

Sri Lanka en familia: consejos para tu viaje

Sri Lanka en familia

Sri Lanka en familia es un viaje muy especial. La isla de Ceilán cuenta con grandes atractivos para poder hacer la ruta con la familia al completo y disfrutar de un lugar exótico y diferente.

Como mencionamos al hablar de si es seguro viajar a Sri Lanka, estamos ante un país completamente preparado para recibir turistas y con buenas infraestructuras. Además, no es tan caótico como India, por lo que incluso podemos ir con niños pequeños.

Si tenemos que tener en cuenta que estamos en el sur de Asia. No es un viaje en Europa o Japón y se nota. Puede haber retrasos, puede haber atascos y las multitudes no son raras en las ciudades. Eso hay que tenerlo en cuenta de antemano.

Aunque sea un destino adecuado para viajar con nuestros hijos, también dependerá de cómo sean. Hay vuelos largos hasta llegar allí y hay desplazamientos relativamente largos por carretera, así que tenemos que plantearnos si nuestros hijos están preparados.

Si es así, la oportunidad de ver monos y elefantes, antiguos templos, fortalezas y mucho más que ofrece un Sri Lanka en familia se convertirá en una de sus experiencias favoritas.

¿Qué ver en un viaje a Sri Lanka en familia?

Concetración de elefantes en Minneriya

No hay mucha diferencia entre lo que ver en Sri Lanka si vamos en familia que si vamos para un viaje de novios o con amigos. Eso sí, si que hay algunas paradas adicionales que son más recomendables si vamos con niños y que igual para un adulto no es tan atractivo.

Entre las ciudades de Sri Lanka, recomendamos las mismas paradas. Negombo, Colombo, Galle y Kandy son imprescindibles, además de formar parte del recorrido habitual por el país.

La experiencia de Sri Lanka en tren, por el recorrido de Kandy a Nuwara Eliya, también es perfecta para toda la familia. Si reservamos el vagón panorámico tendremos espacio y comodidad para que los niños no se agobien, algo que podría pasar en los vagones económicos.

En ese sentido, si recomendamos gastar un poco más para tener desplazamientos más cómodos. Así los viajes se harán menos pesados y podremos disfrutar mucho más del paisaje.

Pero vamos a hablar de esas paradas especiales qué ver con niños en Sri Lanka.

Orfanato de elefantes de Pinnawela

Elefantes en el orfanato de Pinnawela

El orfanato de elefantes de Pinnawela es uno de los lugares favoritos de los niños en Sri Lanka. Se trata de un lugar construido en 1975 para servir de refugio a los elefantes jóvenes que son abandonados por sus madres.

Tras 45 años, en el orfanato viven tres generaciones distintas de elefantes, en un régimen de semilibertad. Están controlados pero al aire libre, en un entorno natural similar al que vivirían si estuvieran libres.

Sin embargo, cuando se han intentado reintroducirlos han sufrido el rechazo de las manadas, por lo que al final se han convertido en su propia manada de elefantes sin familia. En el centro podremos pasear junto a los mismos e incluso dar de comer a algunos de ellos.

Al ser elefantes acostumbrados al ser humano, es mucho menos peligroso que los elefantes salvajes. Esto permite acercarse e interactuar mucho más. Igualmente, al ser un centro oficial del Gobierno, están más protegidos y se les cuida muy bien, a diferencia de lo que podemos ver en otros destinos del Sudeste Asiático.

Kosgoda Turtle Bay

Bebé tortuga en Josgoda

Kosgoda Turtle Bay, que cerca de Ahungalla y Galle, es otra parada extra que podemos hacer si viajamos a Sri Lanka en familia. Se trata de un centro de conservación de tortugas que protege las zonas donde anidan cuatro especies diferentes: tortugas verdes, tortugas carey, tortugas golfinas y tortugas bobas.

Este centro de conservación nació en 1988 con un vecino de Kosgoda, que comenzó a preoucparse por las tortugas que anidaban en su playa. Después, consiguió una beca para aprender sobre conservación de especies marinas en Corea del Sur y a su vuelta puso en marcha el centro actual.

En el mismo podemos ayudar a conservar el ecosistema, así como aprender más de las distintas tortugas que viven en la zona. A los más pequeños les encanta ver las tortugas y además es muy instructivo.

Se trata de una manera de que aprendan a respetar el medio ambiente y la influencia que tiene el ser humano sobre él. Además, en una zona preciosa como es la de Ahungalla, donde hallan algunas de las mejores playas de Sri Lanka.

Los monos de Habarana

Mono Yala

Habarana no es una ciudad especialmente bonita o llena de monumentos, aunque es una parada obligatoria. La razón es que se trata del centro neurálgico para visitar diferentes lugares como el Parque Nacional de Minneriya, Anuradhapura, Sigiriya, cuevas de Sri Lanka como Dambulla o Polonnaruwa.

La ciudad destaca por sus diferentes hoteles y resorts, donde los turistas descansan tras visitas templos, ruinas y Parques Nacionales de Sri Lanka. Pero si vamos con niños podemos estar tranquilos si paramos tranquilamente en Harabana.

Por sus calles podremos ver monos acostumbrados a la compañía de personas y que no son peligrosos. Así que les encantará verlos de cerca o incluso darles algo de comer.

Sri Lanka con safari con niños

Mono en Sri Lanka

Sri Lanka con safari es también parte del viaje que hacer en familia. En este caso, es recomendable que la empresa del safari sepa que vamos con niños, ya que suelen adaptar los mismos para que sea más adaptable a su gusto.

El Parque Nacional de Minneriya, cerca de Habarana, es perfecto para ver monos y elefantes en su hábitat natural. Si antes han pasado por la ciudad y por el orfanato de elefantes, les encantará verlos en su hábitat natural.

Eso sí, hay que avisarles que en este caso acercarse es más peligroso y habrá que verlos desde la distancia. Creado en 1938, este es uno de los parques nacionales más visitados del país. Se visita de forma muy cómoda y su cercanía a la ciudad lo hace bastante fácil para niños.

Otra opción es visitar el Parque Nacional de Yala, en el sur del país. Aquí además de elefantes, monos, búfalos, etc… también vive el famoso leopardo de Ceilán. Son bastante esquivos y no muy fácil de ver, pero si lo encontráis, a los niños les encantará.

Creado en el año 1900, este parque centenario ha sido declarado el sexto mejor del mundo para hacer un safari por National Geographic.

Ruinas de Sri Lanka en familia

Estatua de Buda en Sri Lanka

Anuradhapura, capital de Sri Lanka del siglo IV a.C. hasta el siglo XI d.C. y Polonnaruwa, entre los siglos XI al XIII d.C., son las ruinas más visitadas de Sri Lanka. Las dos son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Al haber sido capitales durante tantos años, se tratan de recintos inmensos, con edificios notables muy lejanos entre sí. Anuradhapura tiene un área de 40 kilómetros cuadrados y Polonnaruwa 122 hectáreas. Para recorrerlos con niños hay dos opciones.

Si son más mayores, pueden ir entre los templos en bicicleta. Es bastante habitual pero puede ser cansado. Otra opción es ir en tuktuk entre las zonas más importantes. No hace falta visitarlo todo y los monumentos se concentran en varias zonas en cada ciudad, podemos ir en tuktuk de una zona a otra para evitar cansarlos en los desplazamientos.

Si ten en cuenta que para ver las zonas de templos hay que ir descalzos. Hace mucho calor en esta zona, por lo que los calcetines son imprescindibles. De lo contrario, adultos y niños podéis quemaros los pies como comentamos en nuestra guía de Sri Lanka.

Las cuevas de Dambulla, también conocidas como el Templo de Oro son perfectas para ver con niños. Solo se pueden visitar cinco cuevas y no tienen un tamaño demasiado grandes, por lo que no se cansarán como en las ruinas anteriores.

Más complicado es el acceso a la fortaleza del león, Sigiriya. En lo alto de una montaña, hay que subir una escalera muy empinada que requiere cierto ejercicio físico. Si vuestros hijos son de los que se quejan y no les gusta hacer mucho esfuerzo, no recomiendo la visita.

Templos de Sri Lanka con niños

Mejores templos de Sri Lanka

En Sri Lanka conviven varias religiones. Principalmente son budistas, pero también hay hinduistas y mulsumanes. Dependiendo del tipo de templo habrá un tipo de normas y algunos incluso no serán visitables para no creyentes como pasa en algunas mezquitas.

Lo más importante que tienes que saber es que los esrilanqueses son muy religiosos. Por ello, no toleran las faltas de respeto en sus templos. Especialmente si vamos al templo de Sri Dalada Maligawa o Templo del Diente de Buda en Kandy, uno de los lugares más sagrados del budismo a nivel mundial.

En cualquiera de ellos, debes cumplir las normas de vestuario y no puedes dejar que los niños correteen o toqueteen las cosas. Suelen ser templos muy llamativos, llenos de color, figuritas y relieves, por los que les suele gustar mucho, pero tienen que entender que no son juguetes, sino elementos sagrados para los locales.

Si lo hacemos así, no habrá problema y podremos visitar los templos con nuestros hijos, pero si son muy revoltosos, mejor quedarnos fuera para evitar problemas.

Por otra parte, en lugares como los bellos jardines de Peradeniya o el jardín de las especias de Matale no tendremos ningún problema por ir con niños y podremos disfrutarlos al máximo.

Si quieres disfrutar de un viaje con niños a Sri Lanka, te ofrecemos las mejores opciones.

Sri Lanka