Un viaje a Guatemala es una oportunidad única para descubrir un destino emergente, que todavía no se ha masificado tanto como algunas partes de su vecina Riviera Maya.
Un lugar en el que descubrir ruinas mayas de primera, pero también ciudades coloniales, volcanes, selva, lagos y pequeñas aldeas llenas de autenticidad.
Con su mejor época entre noviembre y abril, Guatemala se ha convertido en un destino ideal para viajes en Navidad o Semana Santa. Cuenta con vuelos directos desde España y una buena infraestructura turística, pero manteniéndose fiel a sus raíces.
En este artículo, vamos a repasar los principales destinos y atractivos turísticos de Guatemala.
¿Qué ver un viaje a Guatemala?

Cuando nos preguntamos qué ver en Guatemala hay dos lugares fundamentales. En primer lugar, la ciudad colonial de Antigua y, en segundo lugar, las ruinas mayas de Tikal. Cualquier viaje a Guatemala que se precie recorrerá estos dos lugares mágicos.
Además, zonas como el lago Petén o el lago Atitlán, el mercado de Chichicastenango o las ruinas de Iximché suelen ser también paradas habituales.
A continuación, te vamos a hablar un poco más de cada uno de estos lugares.
Antigua

El nombre real de la ciudad de Antigua o Antigua Guatemala, como se le conoce popularmente, es Santiago de los Caballeros de Guatemala. Considerada la ciudad colonial mejor conservada y auténtica de América Latina, es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como Ciudad Monumento de América.
Una de las claves de la belleza de esta ciudad, más allá de su patrimonio monumental, son los volcanes que la circunscriben. Principalmente el volcán Acatenango, que se ve al final de la calle principal, pero también el Volcán de Fuego y el Volcán de Agua.
Aunque es una ciudad para callejear entre edificios históricos y calles peatonales, también hay importantes monumentos. Los imprescindibles son la Iglesia de la Merced; el Colegio de San Jerónimo; el Convento de la Recolección; la Iglesia del Carmen y los Conventos de las Capuchinas, de San Francisco, de Santa Clara y de Santo Domingo.
También es bastante bonito y visitado el cementerio de San Lázaro, que además difiere muchísimo de otro que te vamos a recomendar más adelante. Tanto edificio religioso nos ayuda a entender la importancia que tuvo la ciudad en la época colonial.
Por supuesto, también es muy interesante visitar el mercado y descubrir sus frutas y verduras. Habrá frutas tropicales que, probablemente, no hayas visto nunca.
Por último, las vistas de la ciudad desde el Mirador del Cerro de la Cruz son también inolvidables, tras pasar por el arco de Santa Catalina. No solo podrás tener la mejor panorámica de la ciudad, sino también del volcán.
Si somos amantes del ron, la Casa del Ron Zacapa, uno de los mejores del mundo, es otra parada super interesante.
Chichicastenango

Santo Tomás de Chichicastenango, ubicado en el altiplano guatemalteco, también conocido como Chichi, es otra parada fundamental en jueves y domingo. Decimos en jueves y domingo porque es el día en el que se organiza su mercado, considerado el mejor mercado indígena de toda Latinoamérica.
Por ello, es habitual que los tours por Guatemala se organicen para coincidir un jueves o un domingo al amanecer en la ciudad. Por ello, también, suele haber bastantes turistas, pero igualmente merece muchísimo la pena. Basta avanzar un poco más de los puestos de artesanía para turistas para encontrar los lugares donde compran los indígenas, desde alimentación a remedios naturales incluso contra maleficios.
Y es que en Chichicastenango conviven las creencias mayas y las católicas, en un sincretismo religioso interesantísimo. El mejor lugar para verlo es la Iglesia de Santo Tomás, de 1540, y construida sobre un sitio arqueológico maya, con una ubicación simbólica que representa los 18 meses de 20 días del calendario maya.
Aun a día de hoy, las ceremonias mayas conviven con las misas católicas en la iglesia, por lo que no nos lo podemos perder.
Tampoco podemos irnos de Chichi sin visitar su cementerio. En este caso, destaca también por ser un cementerio con fuerte presencia indígena. Aquí las tumbas están pintadas de colores vivos, lo que los hace muy llamativos y fotografiables.
Esta zona fue clave en la historia maya, ya que aquí se encontró el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas. Gracias a la traducción del mismo que hizo en 1715 Fray Francisco Ximénez, conocemos hoy en día como era su cosmogonía.
Tikal

En la selva de Petén, se ubican las ruinas de Tikal. Estamos ante las ruinas mejor conservadas y más impresionantes de toda Guatemala. Su ubicación, en mitad de la selva, hace que la llegada hasta el enclave sea parte de la experiencia. Monos aulladores, monos arañas y otros animales harán el paseo desde la entrada del recinto a las ruinas sea inolvidable.
La urbe, de dieciséis kilómetros cuadrados, contaba con más de tres mil edificaciones. Algunas de estas edificaciones aún se conservan, mostrándonos la grandeza de la que fue una de las ciudades mayas más importantes del periodo clásico, el de mayor esplendor.
Llama la atención una ciudad tan grande porque no tenía fuentes de agua potable cercanas y dependía de los depósitos de agua de lluvia. Aún así, se mantuvo en funcionamiento mil años y llegó a acoger a 90.000 habitantes.
Por razones de conservación, no siempre se puede subir los escalones de todas las pirámides y templos, pero si lo hacemos tendremos una perspectiva única de la zona.
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destaca el templo IV, una pirámide de 65 metros de altura. Se trata del templo más grande de todo el área maya, incluyendo México, Belice y Honduras, con 228.000 metros cúbicos de materiales de relleno.
Aun así, todos sus rincones merecen ser explorados. El templo I, por ejemplo, completamente excavado, permite subir hasta arriba de la pirámide y disfrutar de unas vistas increíbles.
Lago Atitlán

Otro lugar imprescindible en cualquier viaje a Guatemala es el Lago Atitlán. Se trata del lago más profundo de Centroamérica y también uno de los más altos, ya que está situado a 1500 metros de altitud.
De hecho, en realidad el lago está situado en un inmenso cráter de un volcán que, a su vez, está rodeado de otros tres volcanes: el volcán Atitlán, el volcán Tolimán y el volcán San Pedro.
En las orillas del lago hay doce pueblos indígenas con nombres de santos, con población maya de tres etnias: tzutuhil, quiché y cakchiquel. Tanto lo que es la propia naturaleza, como los diferentes pueblos son super bonitos e interesantes.
Aunque los doce pueblos merecen una visitada (no todos, sino ver algunos de ellos), el más famoso es Santiago Atitlán. De este pueblo dijo el escritor Aldous Huxley que era el más bonito del mundo. No sabemos si tanto, pero desde luego sí que es uno de los más bonitos de Guatemala.
Además, Santiago Atitlán destaca por ser el lugar dónde podemos ver a San Maximón, un santo mitad católico, mitad maya, al que adoran en la localidad. En general, en todos los pueblos del lago vive este sincretismo con costumbres mayas y católicas llenas de color.
Santiago Atitlán cuenta también con el mercado maya, el más grande del lago. Aun así, hay mercados en casi todos los pueblos del lago, aunque de tamaño más modesto.
El otro pueblo que más recomendamos visitar es San Juan La Laguna, conocido por sus talleres locales de artesanía, galerías de arte, telares gestionados por mujeres y cooperativas de chocolate. Cualquiera de los doce pueblos es una buena parada para callejear y comer.
Iximché

Otro lugar increíble que ver en un viaje a Guatemala es el sitio arqueológico de Iximché. Estamos ante la antigua capital maya del reino Cakchiquel, a cuyos descendientes hemos podido conocer en el Lago Atitlán.
Este reino se fundó en la última época maya, en 1470, y fue abandonado en 1524, cuando los colonizadores españoles ya habían llegado a la zona. De hecho, los españoles decidirán al llegar convertirla en Tecpán, la capital de la zona, antes de trasladarla a Antigua.
Así, los españoles utilizarán gran parte de su piedra en sus edificaciones, lo que hace que no sea tan impresionante como otros lugares como Tikal.
Sin embargo, lo que hace a este lugar único es su importancia cultural y ceremonial. Aún en el día de hoy, los mayas de la etnia cakchiquel realizan aquí sus ceremonias tradicionales. Estamos, probablemente, ante el centro ceremonial maya más importante de Guatemala.
Si vemos una de estas ceremonias en la visita, es importante no hacer fotos ni interrumpir la ceremonia. Se trata de un momento íntimo y sagrado, que solo podremos ver desde una distancia prudencial para no incomodarlos.
Ciudad de Guatemala

Ciudad de Guatemala, o Guatemala City, como también se la conoce es mucho más que la capital del país. Es un lugar lleno de atractivos que los turistas no suelen visitar, a pesar de llegar a su aeropuerto internacional.
La Plaza de la Constitución, el Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el Edificio de Correos o el Mercado Central son algunos de los atractivos más importantes de la ciudad. De construcción posterior a Antigua, cuenta con varios edificios notables de estilo barroco y neoclásico.
Como se trata de una ciudad que ha sufrido varios terremotos, destaca una arquitectura ecléctica, en el que se mezclan edificios construidos en diferentes siglos de forma natural.
Los amantes de la historia también disfrutarán descubriendo El Portalito, el primer bar de Guatemala donde se introdujo la cerveza de barril, un lugar donde se reunían el Che Guevara con Fidel Castro antes de la revolución.
Flores

La isla de Flores es una pequeña isla, totalmente urbanizada, en mitad del lago Petén Itzá. A pesar de ser una isla, se puede llegar a pie, ya que hay un puente que la comunica con la ciudad de Santa Elena de la Cruz.
Poca gente sabe que el nombre original de la isla no es Flores, sino que nació en el año 1697 como Nuestra Señora de los Remedios. Tampoco que el nombre de flores no proviene de las plantas, sino que era el apellido de un antiguo presidente guatemalteco, Cirilo Flores. En su honor, se cambió el nombre a la isla.
Pasear entre sus callejuelas estrechas es un placer al que no podemos renunciar en un viaje a Guatemala. Además, tanto en Flores como en Santa Elena, hay diferentes embarcaderos para dar un paseo por el lago.
A poco más de una hora se encuentra las ruinas de Tikal, por lo que es habitual pasar la noche aquí antes o después de visitar las ruinas mayas.
Parque Natural Ixpanpajul

Para acabar, queremos mencionar un lugar que no se suele visitar en esta área pero que nos pareció muy interesante. Se trata del Parque Natural Ixpanpajul. Ubicado en Petén, en el corazón del Parque Nacional Mundo Maya, encontraremos este sitio ideal para disfrutar de una aventura en la selva. Está ubicado cerca de Flores y Tikal, por lo que la visita se puede combinar.
Se trata de un proyecto de turismo sostenible realizado por las comunidades locales, que ofrecen dos recorridos diferentes para interactuar con la naturaleza de forma respetuosa.
El primero de ellos es un recorrido a pie por la selva, recorriendo senderos y grandes puentes colgantes.
Si buscamos algo más de aventura, está disponible la opción del Tarzán Canopy Tour, que es un recorrido en tirolina sobre las copas de los árboles. Son 450 metros y da otra perspectiva de la selva. Cualquiera de las dos opciones es un complemento ideal a este viaje a Guatemala.
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