Los viajes organizados a Sudáfrica son una opción fantástica para conocer más a fondo uno de los países más interesantes del mundo. No solo es hogar de los Cinco Grandes de los safaris, sino que su patrimonio cultural y natural va mucho más allá de la sabana y sus famosos parques nacionales.
El Cañón del Río Blyde, iSimangaliso, la playa de Boulders o la Montaña de la Mesa, una de las nuevas maravillas naturales del mundo, son solo ejemplos de que hay mucho más que el Parque Kruger o el Addo Elephant Park.
Ir a Sudáfrica es encontrar también las ciudades más cosmopolitas de África, como son Ciudad del Cabo y Johannesburgo. Pequeñas ciudades coloniales como las del valle de Stellenbosch, famosas por tener los mejores vinos del hemisferio sur, mecas del avistamiento de ballenas como Hermanus o capitales mundiales del surf como Durban. Las ciudades de Sudáfrica también saben cómo sorprenderte a cada paso.
Aun así, es normal preocuparse por la seguridad en Sudáfrica y buscar viajes organizados. Nos dan una mayor confianza y permiten que todo salga a la perfección, teniendo un respaldo para cualquier imprevisto.
Sin embargo, si no elegimos bien, este respaldo puede desaparecer. Por eso, como expertas en viajes organizados a Sudáfrica, hemos decidido escribir este artículo explicando todas las claves para elegir la mejor opción, según nuestra propia experiencia.
Elegir el tipo de viaje

El primer punto en el que hay que centrarse es en el tipo de viaje que queremos hacer. Aquí hay varios elementos que considerar. Por ejemplo, si queremos un viaje de novios o un Sudáfrica con niños. Si vamos a viajar con amigos o si queremos viajar en solitario.
Una vez definida esta tipología, vamos con la siguiente. En Sudáfrica podemos hacer un fly & drive, una ruta en Sudáfrica como la Ruta Jardín, un safari o una ruta que combine diferentes destinos como Ciudad del Cabo o Johannesburgo con la experiencia del safari o la playa, etc.
También es habitual combinar estos viajes con las Cataratas Victoria, en Zimbabue o Zambia, o con unos días de relax en isla Mauricio.
Una vez que tenemos en cuenta el tipo de viaje que queremos hacer podemos pasar al siguiente punto. Tener claro la ruta exacta no es necesario, ya que nos pueden ayudar desde la agencia. Pero sí que viene bien tener una idea clara de lo que estamos buscando.
Dependiendo de con quién vayamos (en familia, en pareja, con amigos, solos…) serán mejores unas actividades u otras en destino. Igualmente, será más recomendable un tipo de safari o unos parques nacionales que otros. Si sabemos lo que queremos hacer (ver animales en la sabana, ver pingüinos, visitar museos, monumentos naturales, vinos, etc.), será más fácil plasmarlo en un viaje totalmente a medida.
Una de las ventajas claras de los viajes organizados a Sudáfrica es esa, dejar que otras personas nos preparen algo completamente a nuestro gusto, sin tener que preocuparnos por itinerarios, actividades o problemas en destino.
Buscar la mejor época para hacer el viaje

Por otra parte, también es fundamental tener en cuenta el tiempo en Sudáfrica. El clima es diferente si queremos ir a Ciudad del Cabo y su zona de costa, con Hermanus, la playa de Boulders, el Cabo de Buena Esperanza, etc, que si queremos ir a Johannesburgo o al Parque Kruger.
La mejor época para ir al Parque Kruger va de abril a octubre, especialmente los meses de invierno austral (de junio a septiembre). En esta época se desarrolla la estación seca y prácticamente no hay lluvias. Hay menos vegetación y los animales se dirigen a beber a las fuentes de agua, en ríos y lagunas, haciendo más fácil divisarlos.
Por el contrario, la mejor época para ir la zona de Ciudad del Cabo y las playas de Sudáfrica adyacentes es en el verano austral, es decir en los meses que van de octubre a marzo, especialmente de diciembre a marzo. De todas formas, en esta zona no hay muchísima lluvia y en meses como julio, abril o septiembre se pueden combinar con el Parque Kruger sin tener que preocuparnos en demasía por el tiempo. Nos puede llover, pero no nos impedirá disfrutar del viaje.
Así, si queremos ver la mayor parte de zonas turísticas de Sudáfrica, probablemente el mes de julio sea la mejor opción posible. No es el mes más lluvioso en la zona del Cabo y podremos ver con facilidad a los animales de Sudáfrica en los parques nacionales y reservas.
Escoger una agencia de confianza

Otro punto a destacar es la necesidad de escoger una agencia de confianza para este viaje. O, si es la primera vez que buscamos viajes organizados a Sudáfrica, con buenas referencias.
Si te estás planteando escogernos, te recomendamos que eches un vistazo a nuestras reseñas. Muchas veces nos ocurre que nos llegan clientes tras haber tenido malas experiencias o, al menos, no experiencias increíbles con otras agencias.
Problemas en destinos, retrasos, cancelaciones de servicios, hoteles con malos acabados para su categoría, etc. Por eso a nosotras siempre nos gusta recomendar que se lea con antelación opiniones de otros clientes o se busquen reseñas online. Es la única forma de asegurarse que lo que se contrata tiene calidad.
Muchas veces nos dejamos llevar únicamente por el precio y, aunque el precio es importante, también lo es tener el servicio que necesitamos, especialmente en viajes organizados a Sudáfrica u a otros destinos de África, Asia y América, donde puede haber más cosas que fallen.
Por eso es tan importante tener claro el tipo de viaje que queramos y los servicios que necesitamos. Es crucial leer la letra pequeña y saber qué está incluido en los servicios contratados y que no y que se nos informe con transparencia desde la agencia que hayamos seleccionado.
Decidir si queremos ir en grupo o en privado

Otro punto muy importante es decidir si queremos hacer el viaje en grupo o privado. Si vamos en grupo tendremos menos opciones de personalización y habrá unas fechas a las que adaptarse, pero el precio también será inferior.
Además, se trata de una opción muy interesante para hacer amigos y vivir una experiencia más completa. Si viajamos en familia, hacer un viaje en grupo con otras familias puede ayudar también a que los más pequeños de la casa hagan amigos y se lo pasen aún mejor.
Por el contrario, si queremos hacer el viaje en privado, el precio puede subir. Eso sí, podremos adaptar completamente nuestro itinerario a lo que nos apetezca e ir totalmente a nuestro ritmo. También tener un guía para nosotros solos, puede hacernos disfrutar más la experiencia.
Si no queremos ver algo muy diferente a lo que se puede ver en los viajes en grupo, suele compensar más hacerlo de esta forma. Es más económico y aun así no estamos obligados a relacionarnos si no nos apetece. Permite, además, conseguir mejores precios en hoteles y actividades para las agencias.
En algunos casos, incluso la propia agencia puede crear su propio viaje en grupo reservando también las plazas de avión, lo que también abarata el precio. Especialmente en estos días, en los que la guerra de Ucrania ha generado un aumento del coste del combustible.
Adecuar el precio a los servicios que pedimos

Lo hemos mencionado cuando hemos hablado de elegir una agencia de confianza. Es muy importante tener en cuenta qué servicios queremos.
Es fácil de entender. Si queremos un fly & drive y solo necesitamos reservar un coche de alquiler, vuelos y alojamientos, los precios no tendrán nada que ver que un viaje en el que vayamos con guía y conductor y las actividades y excursiones estén incluidas.
Va más allá de tener pensión completa o solo desayuno, todos los servicios cuentan. Así, cuando comparemos entre dos presupuestos, es importante asegurarse que se incluye lo mismo.
También hay que ver la calidad de la agencia receptiva o de los servicios en tierra. Puede que dos viajes nos incluyan una actividad con niños, pero puede que una de ellas tenga una calidad muy superior y esté mejor adaptada. Este tipo de aspectos también se refleja en el precio y hay que tenerlos en cuenta.
Dejarnos sorprender por su gastronomía

Aunque vayamos en un viaje organizado, no está de más atrevernos a probar algunas de las delicias locales. Dependiendo de la zona en la que estemos, tendremos unas opciones u otras.
Por ejemplo, la ciudad de Knysna, en la Ruta Jardín, es famosa por sus ostras. La cocina india-sudafricana brilla en Durban, en la costa, y la malaya en el barrio de Bo Keep en Ciudad del Cabo.
La gastronomía de Sudáfrica destaca por su fusión de platos tradicionales africanos con sabores europeos y asiáticos, pero también hay elementos únicamente locales. Entre ellos, podemos destacar el biltong, un tipo de embutido que se toma como snack, las sosaties o brochetas de carne y verduras y el poetoepap, gachas de maíz blanco con diferentes ingredientes, base de la cocina sudafricana.
La cocina afrikaner, proveniente de los colonos holandeses, también tienen algunos de los platos más típicos del país. Destaca las boerewors, salchichas especiadas de ternera, el bobotie o pastel de carne aderezado con especias africanas, el frikadelle o albóndigas y, por supuesto, el bunny chou, un estofado de conejo con curry que se come dentro de un pan, al estilo centroeuropeo.
En la costa también es posible tomar pescado recién pescado, a la parrilla o en diferentes curries y salsas.
Además, en las zonas turísticas hay bastantes opciones de gastronomía internacional. Platos como la pizza, la pasta o las hamburguesas son bastante comunes, también en los propios hoteles donde nos alojemos.
Apuesta por el turismo sostenible

Una de las ventajas de optar por viajes organizados a Sudáfrica es que nos permite la apuesta por el turismo sostenible. A día de hoy, con la emergencia climática ante nosotros, apostar por modelos sostenibles de turismo nos ayudará a tener un impacto positivo en las comunidades locales y, también, a poder seguir viajando con el paso del tiempo.
Afortunadamente, en toda África hay cada vez más iniciativas de este tipo de turismo, especialmente en lo relacionado con los safaris. Entre los lodges de Sudáfrica podremos encontrar bastantes iniciativas y programas de conservación, tanto de fauna como de flora o de cooperación con las comunidades locales de la zona.
Hacer uno de estos viajes te permite viajar con la conciencia tranquila, sabiendo que no solo estás disfrutando, sino que también estás poniendo tu granito de arena para que viajar sea una actividad responsable con el medio ambiente. ¡Y sin renunciar a nada!
Llevar la ropa y el equipamiento adecuado

Por otra parte, es importante ir preparados respecto a la ropa y equipamiento. Si hacemos un viaje urbano no es tan necesario, pero como probablemente incluyamos naturaleza, debemos incluir ropa cómoda y transpirable.
En Sudáfrica puede hacer calor y humedad, así que el algodón o el lino pueden ser mejores aliados que las fibras sintéticas. Por supuesto, no te debes olvidar de la crema solar (recuerda que el sol da más fuerte en el hemisferio sur) y llevar gorro o gorra.
Los repelentes de mosquitos son también indispensables y si vamos al Parque Kruger podremos necesitar la profilaxis de la malaria. Por otra parte, si vamos a ver animales, no te dejes en casa los prismáticos.
Es importante llevar calzado cómodo, que ya hayamos usado antes del viaje.
Por último, un buen chubasquero siempre viene bien, incluso aunque vayamos en época seca. Siempre puede haber días de lluvia y mejor estar preparados.
¿Cómo hacer las mejores fotos?

Para garantizar un avistamiento y una fotografía responsable, aquí algunos consejos clave:
- Mantén la distancia: Usa lentes de zoom para no invadir el espacio de los animales.
- Evita usar flash: Puede asustar o molestar a los animales, especialmente durante safaris nocturnos.
- No interfieras con el comportamiento natural: No hagas ruidos ni intentes llamar la atención de los animales para conseguir una mejor toma.
- Sé paciente: La fotografía de vida salvaje requiere tiempo. Esperar el momento adecuado puede marcar la diferencia entre una foto promedio y una imagen espectacular.
Por otro lado, recomendamos practicar la fotografía ética de safaris. Para ello, evita fotos con animales en cuativerio, no intentes alimentar o atraer a los mismos para no alterar su comportamiento natural y general dependencia de los humanos.
También es importante investigar antes de participar en experiencias con fauna (o contratar a agencias responsables como la nuestra), para evitar participar en aquellos lugares en los que no se cuiden correctamente a los animales.
Por otro lado, es importante llevar un teleobjetivo de al menos 200 mm y un objetivo gran angular si queremos estar preparados para cuando se presente la ocasión. Los filtros UV y polarizadores también nos van a ayudar en los momentos de más sol y, por último, un trípode nos puede ser de gran ayuda.
Y, listo, ya solo queda prepararse para disfrutar de una aventura inolvidable. Si quieres disfrutar de los mejores viajes organizados a Sudáfrica, consulta con nosotras. Estaremos encantadas de prepararte algo a tu medida para ti o tu familia.