Vietnam en verano es una opción no demasiado habitual. En el norte y sur de Vietnam es época de tifones, por lo que los viajeros prefieren esperar a otras épocas del año.
Si nuestro principal interés es el Delta del Mekong en el sur o la Bahía de Halong en el norte, aunque es posible viajar en verano, no es quizá la mejor opción. Lloverá bastante y tendremos que ir todo el rato con nuestro chubasquero.
Además, la humedad es elevada y también las temperaturas. Por eso, cuando nos preguntan cuándo ir a Vietnam solemos recomendar el invierno. Incluso lugares más urbanos como la capital, Hanoi, o Ho Chi Minh, la antigua Saigón, son mucho menos amigables durante esta época del año.
Saber qué visitar en Vietnam es la clave para hacer un buen Vietnam en verano. Dentro del mapa turístico de Vietnam hay zonas a las que sí podemos ir en esta época del año y disfrutar del mejor tiempo posible. Concretamente, en la zona central.
Esta zona, además, tiene los tifones durante la mejor época para ir al resto del país, por lo que en una ruta completa siempre surge esta pregunta. ¿Preferimos ver la zona central sin lluvias u optamos por el resto del país?
Dentro de los circuitos organizados por Vietnam hay opciones para ver solo esta parte central, por lo que al final se trata de que decidamos. ¿Vemos solo la parte con mejor tiempo, descansando en algunas de sus playas o, por el contrario, hacemos un completo?
De momento, veamos los lugares más interesantes que ver en Vietnam en verano.
Hoi An, la Venecia vietnamita

Hoi An es una de las paradas obligatorias de cualquier viaje a Vietnam. Conocida por el sobrenombre de la Venecia vietnamita, destaca por los canales que atraviesan su casco histórico. Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Se trata de una ciudad con muchísima historia, por la que pasaron vietnamitas, japoneses, holandeses, portugueses, franceses y españoles durante siglos. Durante años fue el centro de comercio más importante de Vietnam, hasta que se prohibió comerciar con extranjeros.
Esta decisión conllevó la decadencia de la ciudad y su centro histórico quedó medio abandonado. Gracias a ello, a día de hoy podemos encontrar esta belleza intacta, con un montón de edificios históricos y templos que podemos visitar.
Famosa por sus casas de colores y sus farolillos adornando las calles, se trata de un lugar para perderse. Andando o en bicicleta, hay que recorrer cada callejuela para entender la esencia vietnamita más pura.
Aunque es bastante turística, es también más cómoda y con menos multitudes que otros lugares como Hanoi. Al fin y al cabo, en la ciudad solo viven 150.000 habitantes, por lo que no tendremos esos agobios de las grandes ciudades.
Hoi An era también la ciudad de vacaciones de las élites internacionales en los siglos XVI y XVII. Cuando las lluvias llegaban al norte y al sur, también ellos se mudaban para disfrutar de la mejor zona de Vietnam en verano.
Más allá de sus callejuelas, edificios históricos y templos, no podemos olvidarnos del mercado central. Una delicia llena de vendedores, olores y sabores que igualmente tiene una visita más cómoda que otros mercados vietnamitas.
Hue, la ciudad imperial

Si hay una ciudad en Vietnam que respire historia, esa es Hue, la antigua capital imperial. Muy cerca de Hoi An, también es el verano el mejor momento para recorrerla.
Con Hoi An y Hanoi, es una de las tres ciudades de Vietnam más visitadas por locales y extranjeros. Su principal atractivo es la Ciudad Prohibida, similar a la de Pekín, aunque algo menos conocida.
Se trata del recinto donde vivía el antiguo emperador de Vietnam, donde el resto de ciudadanos tenían su acceso prohibido. En su interior hay diferentes espacios que visitar como el mismo Palacio Real o la Ciudadela Púrpura. Por supuesto, se trata de otro de los recintos vietnamitas Patrimonio de la Humanidad.
Igualmente reseñable es la Dama Celestial o pagoda Thien Mu. Con 21 metros de altura y 7 pisos, es una torre octogonal a orillas del Río Perfume construida en el año 1601.
El pequeño puente japonés de Thanh Toan, a las afueras de la ciudad, es muy visitado, así como el más moderno de Troung Tien, construido por Gustave Eiffel. Junto al puente se halla el mercado de Dong Ba, un verdadero paraíso de las compras.
Por último, no podemos obviar las tumbas imperiales de Hue. Hay siete tumbas, las más visitadas son las del emperador Minh Mang, Tuc Duc y Khai Dinh. Si queremos ver más, también son interesantes las tumbas imperiales de Gia Long, Thieu Tri, Duc Duc y Dong Khanh, aunque el estilo es similar y nos puede resultar algo repetitivo.
Sin embargo, de ver tres o cuatro no nos vamos a arrepentir.
Danang, la ciudad playera de Vietnam

Entre Hue y Hoi An se sitúa la ciudad de Danang y, por tanto, comparte clima. También se puede visitar perfectamente para hacer un Vietnam en verano. Aunque la ciudad tiene su encanto sus mayores atractivos están en sus alrededores.
Dentro de la ciudad destaca Cho Dem Son Tara Night Market, un mercado nocturno muy animado en el que encontraremos prácticamente de todo. De hecho, es una de las mejores ciudades de Vietnam para salir de fiesta, con muy buen ambiente todo el año. También la Catedral, pintada de rosa, o la pagoda Linh Ung merecen la pena, así como su puente del dragón.
Danang es principalmente conocida por tener algunas de las mejores playas de Vietnam. La playa Mhy Khé está en la misma ciudad y a las afueras encontramos China Beach. Esta playa también se conoce como Non Nuoc Beach. Ambas playas son verdaderos paraísos veraniegos, perfectos para darnos un baño y descansar.
Cerca de Danang destaca el parque temático de Ba Na Hills, especialmente si hacemos un Vietnam en familia. Su puente de las manos, dorado y con grandes manos esculpidas en piedra, es una de las imágenes más icónicas de todo el país.
En las cercanías de Danang también se hallan algunas de las cuevas de Vietnam más turísticas del país. Entre ellas, la cueva de Son Dong, considerada la cueva más grande del mundo, o Paradise Cave dentro del Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang. Si somos amantes de la espeleología no nos lo podemos perder.
Ly Son e islas Cham, una experiencia diferente

Entre las islas de Vietnam hay dos opciones muy interesantes en esta zona central. Cada una de estas opciones ofrece una experiencia de viaje muy diferente.
Por una parte, tenemos la isla de Ly Son, también conocida como la isla del ajo. Está situada a 100 kilómetros de Danang y aunque tiene buenas playas su principal atractivo es su cultura única. Se trata de un lugar ideal para bucear, con más de 150 especies diferentes de corales.
También destacan las extrañas formaciones de lava que encontramos al tratarse de una isla de origen volcánico. La isla al completo y sus alrededores forman un espacio protegido, el Geoparque Ly Son-Sa Huynh. Aunque cuenta con algunos establecimientos hoteleros, se trata de una isla muy poco visitada.
Otra opción en esta zona son las islas Cham, Reserva de la Biosfera de la UNESCO, formando el Parque Marino de Cu Lao Cham. Estas islas están situadas en las cercanías de Hoi An y son prácticamente vírgenes.
De hecho, hasta el año 2014 era territorio militar y no se podía visitar. Ahora no hay hoteles, pero si nos podemos quedar en casitas de pescadores que se alquilan en la única isla habitada de las Cham, Hon Lao. Al ser aún menos turística es una oportunidad de disfrutar de un Vietnam aún más auténtico y virgen.
Una forma de tener vacaciones en Vietnam bastante diferentes a las habituales.
Hanoi, la capital que abraza la tradición

Por último, tenemos que hablar de Hanoi, aunque no sea su mejor época. Como los vuelos internacionales salen y llegan a la capital, tiene mucho sentido aprovechar para visitarla antes de dirigirnos al centro del país.
Entre lo que ver en Hanoi destaca el Templo de la Literatura, que fue la primera universidad de Vietnam. Un complejo religioso confuciano fundado en el año 1070 que se convertiría en el lugar de aprendizaje de las élites.
Para callejear no hay nada como el Old Quarter o casco antiguo, entre vendedores callejeros, tiendas y callejones. El Barrio Colonial nos habla de la Hanoi que estuvo bajo ocupación francesa, con avenidas más amplias y monumentos de gran tamaño, incluyendo el Mausoleo de Ho Chi Minh.
Por esta zona se ubican importantes edificios históricos como la ciudadela imperial de Thang Long. Patrimonio de la Humanidad, se halla en pleno centro de la ciudad.
Los lagos de Tay Ho y Hoam Kien, así como la Pagoda del Pilar Único, el templo Ngoc Son y la Pagoda Tran Quoc Pen completan la lista de los imprescindibles, aunque en Hanoi hay tanto qué ver como días nos quedemos en la ciudad. Si vamos a Vietnam en verano y visitamos Hanoi nos lloverá, pero aún así no podremos resistirnos a sus encantos.
¿Qué llevar en la maleta para viajar a Vietnam en verano?

Lo ideal es llevar ropa ligera, transpirable y de secado rápido, como camisetas de algodón, pantalones holgados y alguna prenda de manga larga para protegerse del sol o de los mosquitos al atardecer.
También es recomendable incluir una chaqueta fina o sudadera, especialmente si vas a viajar en autobuses con aire acondicionado o visitar zonas montañosas como Sapa, donde refresca más.
Dado que el verano coincide con la temporada de lluvias en muchas regiones del país, es imprescindible llevar un chubasquero o poncho impermeable que no ocupe mucho espacio, así como calzado cómodo, transpirable y que se seque rápido.
Las chanclas resistentes al agua también son muy prácticas, sobre todo para los días más lluviosos o si visitas zonas de costa.
No puede faltar la protección solar. Para evitar problemas de salud comunes en climas tropicales, conviene llevar un pequeño botiquín con lo básico: analgésicos, antidiarreicos, desinfectante, tiritas y, sobre todo, repelente de insectos. Los mosquitos abundan en algunas zonas y es mejor prevenir.
En cuanto a la parte práctica, no olvides incluir un adaptador de enchufe universal, ya que en Vietnam se utilizan principalmente los tipos A, C y G. Lleva también una batería externa para el móvil, una funda impermeable para protegerlo de la lluvia y copias digitales y físicas de tu pasaporte, el visado y el seguro de viaje.
Una mochila pequeña para las excursiones diarias y algunas bolsas impermeables para organizar la maleta pueden facilitar mucho la experiencia.
Y un último consejo: deja algo de espacio libre, porque Vietnam es un lugar perfecto para hacer compras. Desde ropa hasta artesanía local, seguro que vuelves con algún recuerdo más de los que habías planeado.
Consejos de salud y seguridad para viajar a Vietnam en verano

El verano en Vietnam, especialmente entre junio y agosto, puede ser tan emocionante como desafiante en términos de clima y condiciones ambientales. Para disfrutar al máximo sin imprevistos, te dejamos algunos consejos esenciales:
Hidratación constante
Las altas temperaturas y la humedad pueden hacer que te deshidrates rápidamente, incluso sin darte cuenta. Lleva siempre una botella de agua reutilizable contigo y procura beber con frecuencia, aunque no tengas sed. También puedes incluir sobres de electrolitos o sales minerales, especialmente si haces excursiones largas.
Mosquitos y protección contra picaduras
En zonas húmedas y tropicales como el Delta del Mekong o Sapa, los mosquitos están muy presentes, y algunos pueden transmitir enfermedades como el dengue. Utiliza repelentes con DEET al 30% o más y lleva ropa de manga larga si vas a estar al aire libre al anochecer. Dormir con mosquiteras en zonas rurales es también una buena medida preventiva.
Protección solar y ropa adecuada
El sol puede ser muy intenso incluso en días nublados. Usa protector solar de amplio espectro con SPF 50+, reaplica cada pocas horas y lleva sombrero o gorra. La ropa ligera de algodón o lino, en colores claros, ayuda a mantenerte fresco y protegido del sol. Los colores poco intensos nos mantendrán a salvo de insectos.
Lluvias y humedad: equipo impermeable
El verano también coincide con la temporada de lluvias en muchas regiones. Las tormentas suelen ser intensas pero breves, por lo que es útil llevar un chubasquero ligero, una funda impermeable para la mochila y calzado que se seque fácilmente o sea resistente al agua.
Seguro de viaje
No olvides contratar un buen seguro de viaje que cubra enfermedades tropicales, accidentes o imprevistos relacionados con el clima. Aunque la sanidad en ciudades grandes como Hanoi o Ho Chi Minh es aceptable, puede resultar cara sin seguro.
Con estos cuidados, podrás disfrutar de la riqueza cultural y natural de Vietnam con total tranquilidad durante los meses de verano.
Qué comer en Vietnam durante el verano

La cocina vietnamita es una auténtica aliada para los días de calor. Su propuesta gastronómica, rica en sabores frescos, hierbas aromáticas y preparaciones ligeras, se adapta perfectamente al clima húmedo y caluroso del verano. Además, muchas de sus recetas están pensadas precisamente para refrescar el cuerpo, hidratar y aportar energía sin resultar pesadas.
Durante tu viaje, verás que los platos fríos y las sopas ligeras están por todas partes. Uno de los más populares es el gỏi cuốn, también conocido como rollito de primavera fresco. Se prepara con papel de arroz, vegetales crujientes, fideos de arroz, hierbas como la menta y proteína (normalmente gambas o cerdo), todo enrollado y servido con una salsa de cacahuete o hoisin.
Otro imprescindible es el bún chả, originario de Hanoi. Se trata de carne de cerdo a la parrilla servida en un caldo tibio con fideos de arroz fríos, hierbas frescas y salsa de pescado.
Para los más golosos, el verano vietnamita también ofrece opciones dulces muy particulares. Una de ellas es el chè, un postre que puede presentarse de mil formas, pero que en su versión veraniega suele incluir hielo picado, leche de coco, legumbres, frutas o gelatinas. Es tan colorido como peculiar, y una gran manera de refrescarse al estilo local.
Y si estás en zonas costeras como Hoi An, Nha Trang o el Delta del Mekong, aprovecha para probar marisco fresco preparado de forma sencilla, a la parrilla o con limón y hierbas. Ligero, sabroso y perfecto para los días calurosos.
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